Bojacá (Cundinamarca).

Lunes 22 de agosto de 2016

En plena sabana.

Bojacá se encuentra a solo 40 kilómetros al occidente de Bogotá. Yo vine en transporte público desde el Portal de la calle 80 con 110 de TransMilenio.

P
Púlpito forrado en laminilla dorada.

Y saben cómo llaman a Bojacá: ‘La Roma chiquita’. Humn. De ahí que varios de los atractivos bojaquenses son de tipo religioso.

Por supuesto que es un pueblo pequeño de clima frío en el que hay mucho por hacer, quién lo creyera.

He aquí las opciones:

Visitar el Santuario de Nuestra Señora de la Salud y pedirle eso: salud. Nada más valioso que estar aliviado.

NSS
Santuario de Nuestra Señora de la Salud.

Ganarse el Baloto, conseguir pareja o hacer el viaje soñado, son aspiraciones menos ‘católicas’ que también caben como peticiones. Quien quita…

Nada raro que un domingo cuando vaya a Bojacá, encuentre grupos de parejas bailando ritmos autóctonos.

Cada año en mayo se celebra el ‘Festival Departamental del Bambuco’, para escoger la representante al Reinado Nacional de Neiva.

O También puede, si tiene ánimo de caminar, llegar hasta el Parque Arqueológico Piedra del Chivo Negro, que está a media hora del pueblo.

PAPN
Parque Arqueológico Piedras Negras. Foto de David Medina.

Allí verá inscripciones y pictogramas que los antepasados Muiscas imprimieron en oscuras rocas.

Pero si su auto es un vehículo infiel que no ha sido ‘bautizado’, aproveche la salida de la misa dominical, cuando el cura sale aspersorio en mano a bendecir los vehículos que hay frente al templo.

Palacio Municipal de Bojacá (Cundinamarca).

Incluso muchos conductores les colocan nombres igual que se hace ahora con las mascotas. ‘Mi Pichirilo’, ‘La Nave’ o ‘El Ratón’, son algunas opciones.

Y pilas con la limosna, porque los curas también comen, o ¿usted qué cree?

También puede visitar el Museo Convento Colonial, una exposición de arte religioso con reliquias, ornamentos e imágenes de la época colonial.

PPAA
Convento de los Padres Agustinos en el marco de la plaza.

Desde tiempos inmemoriales los Padres Agustinianos regentan la parroquia, razón por la cual la imagen del Obispo de Hipona está por todas partes dentro del templo.

Arte colonial.

En el pueblo me recibió una neblina que se esfumó mientras fotografiaba el interior de la capilla.

II
Interior de la iglesia bojaquense.

Pocas ermitas coloniales he visto tan bien conservados como el de Bojacá. En este momento un arquitecto especializado restaura y  pinta algunos detalles de las escalas que suben al púlpito.

Qué imágenes tan bellas, a veces en alto relieve y todas de estilo quiteño. Me encantó esta iglesia, qué bueno que la conserven en tan buen estado.

PI
Un Padre de la Iglesia.

Abundan las tallas en madera dorada que datan del siglo XVIII casi todas en medio de columnas salomónicas, de esas con curvas ascendentes en forma helicoidal.

Dentro de la iglesia colonial está el Santuario Nuestra Señora de la Salud, al cual acuden muchos peregrinos los fines de semana.

Oferta gastronómica.

En el restaurante San Pedro, desayuno con caldo de costilla, justo la porción de proteína y líquido que necesitaba.

Sin embargo el plato típico bojaquense es la gallina criolla, esa que a veces sirven con las yemas de los huevos que aún no se habían formado dentro del vientre del ave.

IP
Fachada de la iglesia parroquial en Bojacá.

La oferta de golosinas y postres también es muy variada y abundante, sobre todo los domingos.

Reparto tarjetas a los funcionarios de la alcaldía que permanecen en sus oficinas.

CS
Decoración del parque en el día de la prevención del cáncer de seno.

Por su parte el alcalde y sus colaboradores más cercanos, están en el centro del parque organizando una carrera para promover la prevención frente al cáncer de seno.

Acá viven en total 9.000 bojaquenses, 7.000 en el pueblo y 2.000 en las veredas.

El alcalde de Bojacá hasta el 2019 es el señor Juan Carlos Gaitán Chiriví.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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