Fogones con calor de Hogar.

Me encantan las cocinas, sobre todo si bajo las ollas flamea un ramillete de llamas ardientes sobre tizones de leña redonda. El crujir de los troncos al fuego, me trae recuerdos de exaltaciones infantiles.

En los viajes cada que se presenta la ocasión, disparo la cámara ante esos altares ardientes de madre, hogar y familia.

San Jacinto del Cauca

es un municipio pequeño en el departamento de Bolívar, equidistante entre Majagual (Sucre) y Nechí (Antioquia).

En San Jacinto debí hacer una parada mientras esperaba chalupa para Guaranda (Sucre).

Cerca al puerto y en una casa humilde varias chicas ensayaban un baile con coreografía, en el patio barrido y con plantas en el jardín.

Me llamó la atención la cocina resguardada entre paredes de tabla y ollas con tapas de colores contrastantes. La leche ordeñada se cubría de gruesa nata, mientras la sopa y los fríjoles esperaban nuevos comensales.  

Cocina.
Cocina en San Jacinto del Cauca (Bolívar).

Guamal (Magdalena).

La sopa con huesito carnudo que nos sirvieron en el ‘Restaurante El Puente’ de Guamal, ah, qué delicia. Y de sobremesa jugo de corozo, dulce y refrescante, en jarra a discreción. Eso sí es comida casera.

En la cocina la olleta, la pitadora, los peroles y las ollas metálicas, descansaban casi vacías, luego de una jornada de mucho calor y sazón. A un lado del pollo el atanor cumple una función indispensable para la parrillera: expulsar el humo hacia afuera.  

Ollas.
Conjunto de ollas sobre fogón apagado.

Muy satisfechos continuamos rumbo hacia Margarita, San Fernando y Mompox.

Caimito (Sucre).

Después del aguacero el pueblo quedó como ropa recién lavada: brillante, reluciente y con olor a humedad. Tomé las últimas fotos y en seguida mi conductor y yo salimos rumbo a La Unión, el pueblo siguiente.

Tan pronto arrancamos comenzó a caer una lluviecita fina que nos hizo escampar en la casa donde ya hervía la mazamorra.

Olla.
Masamorra a juego lento.

Fogón de leña, olla sin tapa para que la bebida espese y el toque especial que la dueña de casa le pone a su bebida de maíz.

Escampó rápido, salimos con el remordimiento de no probar esa delicia que tanto disfruto con bocadillo veleño.

Providencia (Nariño).

Providencia como Samaniego, están al occidente de Nariño, donde comienza la zona de cultivos ilícitos. En Providencia se cultiva amapola pero también fique.

En la plaza de Providencia me sirvieron algo muy rico: huevos en cacerola como los preparaba mi madre: con el bordito quemado. También pan, café y señora tajada de queso simple. Ah, ¡qué sabrosura!

La foto del fogón parece una pintura de Caravaggio o Rembrand, con la técnica del claroscuro que permite destacar la olla grande sobre leños en llamas, la tapa mediana más visible que el perol y la cantina para la leche.

Fogón.
Fogón al estilo Rembrand.

Una línea imaginaria en diagonal divide la estampa en dos mitades bien definidas.

Ebéjico (Antioquia)

Gran parte del camino entre el corregimiento de Sevilla y Ebéjico lo hicimos a pie. Entramos a  una casa humilde donde había dos señoras.

Nos permitieron tomar fotos. Qué bellas personas las que habitan en esa vivienda humilde pero ordenada y limpia. Caminos de piedra con lajas bien puestas llevan hasta las alcobas y el sanitario aparte.

Felicité a las señoras por ser tan recursivas: colocan las ollas sobre la armazón metálica de un fogón dañado. A fuego lento se calientan la pitadora y el perol, con tapa prestada de una olla de diámetro mayor.

Leña ardiente.
Cocina en Ebéjico (Antioquia).

Todo está en su sitio en la cocina y el lavadero cubierto con un pedazo de lata y al aire libre. Se ve que nuestras anfitrionas son personas pobres, pero honorables.

Vetas (Santander).

Teodoro mi conductor es muy conocido de todos los habitantes de la ruta. Incluso su mamá y hermana viven en la casa de La Chorrera donde hay dos piedras de molino antiguas, exhibidas afuera.

Allí paramos un rato y su mamá nos sirvió chocolate con arepa y queso. Una familia muy querida.

La cocina todavía en desorden delataba el café y los huevos de la mañana, las cucharas en equis con las que almorzaron al medio día, las habas sobrantes, el encendedor y la leche ordeñada al amanecer, ya hervida.   

Ollas.
Objetos que cuentan historias.

Al despedirnos, la hermana de mi conductor fregaba ropa en un lavadero típico campesino, bajo las ramas de lluvia de oro y con tanque de agua al lado.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

2 comentarios en «Fogones con calor de Hogar.»

  • el 30 septiembre, 2020 a las 3:19 pm
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    Vea pues. Estuviste por mi pueblo y quizá nos cruzamos, pero no tuve el gusto de tratarte, cosa que me hubiera interesado y doy fe, que en la cdlacultura, no oficial, soy un buen anfitrión. Hubiésemos conversado mucho, degustando un rico café negro, sin dulce y de las veredas cercanas.
    Quizá, será otro día. Aquí, a tus ordenes.
    Miguel Ángel Picón Sánchez.
    Secre. Cdlacultura “Luis Antonio Sánchez Rizo”.

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    • el 30 septiembre, 2020 a las 5:33 pm
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      Eh, qué pesar. Y en cual de los seis pueblos vives?

      Respuesta

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