Remedios (Antioquia).

Echando dedo.

Haciendo Auto-Stop recuperé el mayor valor que pagué anoche por la habitación en El Bagre.

Son las 11:30 de la mañana, espero transporte a la salida de Zaragoza, no me quise quedar en la oficina de los buses porque tendría solo una opción para viajar, en cambio sobre la vía Troncal tengo más posibilidades.

Comencé a echar dedo a todo carro que pasaba hacia el Puente del Ahorcado y frente de un restaurante incipiente.

Tapa del contador.

Veladoras a la Virgen.

Calmando la sed del radiador.

Solo esperé 15 minutos hasta cuando se detuvo un joven delgado, de cejas tupidas que conducía un auto Kía nuevo.

Desde el comienzo cuando me abrió atrás y no adelante, entendí que no quería hacer amistad. Apenas si respondió alguna pregunta, así que ‘Germán Darío cerrá la boca’.

Varios kilómetros se viaja bordeando el rio Pocuné.

Me dediqué a admirar el paisaje tan bello y variado, con vista 180º. Pensaba yo: delicioso viajar en auto propio y con chofer…

Solo hablé una hora después, cuando me bajé a la entrada a Remedios y, desde el pavimento le dije al joven:

‘En tu nombre le haré un favor a alguien que lo necesite, con la misma generosidad con la que tú me has colaborado a mí’.

El muchacho se quedó pensando como que: a mí nadie me había dicho algo parecido…

Un conductor en su moto alta con buenos estribos, me acercó a la Estación de Servicio Zeus, ya en el casco urbano de Remedios, pero distante aún del parque principal. 

A manera de despedida le dije al joven quien me había advertido que con gusto me acercaría al pueblo:

‘En tu nombre le haré un favor a alguien que lo necesite, con la misma generosidad con la que tú me ha colaborado a mí’.

El joven también se quedó perplejo al escuchar tales palabras.

Sagrario.

Baldosa antigua.

Sede Administrativa.

Pueblo Patrimonio.

Entre Segovia que quedó atrás y Remedios hay solo 4 kilómetros.

El municipio se llama Remedios no porque al comienzo hubiera muchas droguerías, sino porque la patrona del Conquistador español que anduvo por estas tierras era Nuestra Señora de los Remedios.

Entrando al casco urbano, se ve cómo han construido viviendas en las laderas.

Este pueblo del Nordeste fue el origen del departamento de Antioquia, no Santa Fe de Antioquia como muchos afirman. Y es que Remedios tuvo muchos traslados y en esas dio origen a otros pueblos.

Además, siendo párroco de Remedios el controvertido Miguel Ángel Builes salió como obispo de la diócesis de Santa Rosa.

Buen poder adquisitivo.

Los jóvenes moto-taxistas no me quisieron rebajar de 5.000 por llevarme al parque de Remedios. Qué caro es todo por acá, claro, con el oro a 5.300 dólares la onza…

El señor que conducía una moto-ratona e iba para el centro, me arrimó hasta el pequeño parque frente de la iglesia parroquial.

Lo primero fue almorzar sopa de sancocho con poca carne por 12.000 pesos, en el restaurante La Casa del Sabor.

Casona antigua que fue sede de Colegio.

Fachada de la Parroquia de los Remedios.

Disfruto del centro.

En La Sombrilla, uno de los establecimientos en el primer piso de la casona antigua en un costado del parque, suena ahora ‘A mis hijos por qué’, qué vallenato tan bonito y sentido.

Todo el costado occidental del espacio público, con sombra en la tarde, ofrece a los contertulios mesas y sillas afuera.

Tomando tinto espero a Jorge en los bajos de la casona antigua y colorida.

Desde acá detallo el frontis de la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, de espadaña sencilla en ladrillo, decorada con cuatro ángeles tocando trompeta y reloj de números romanos con el cuatro como debe ser: no así IIII, sino así IV.

Y al frente, el pequeño parque La Libertad con astas y banderas coloridas.

Al momento llegó Jorge, mi amigo Vigía de Patrimonio.

Jorge cuenta que este edificio que aún no se ha restaurado, fue sede del colegio de las monjas Teresitas.

Calle más comercial.

Reservorio de agua.

El otro parque, el de Santa Bárbara.

Caminando el pueblo.

Remedios tiene tres calles: la San Antonio hacia el Oriente; la Calle Real que es la más comercial y El Retiro al occidente, más la Girardota o Piedras Blancas que da la vuelta por detrás de la Iglesia. La calle real que es la de mayor comercio, une los dos parques: el parque de Santa Bárbara el más pequeño y el parque de la parroquia con calles en cuadrícula.

El tanque del agua podría ser un excelente mirador.

Desde el otro parquecito observamos el colegio Ignacio Yepes Yepes, levantado sobre una planicie destacada.

Por el centro abundan cafés agradables con músicas vallenata clásica, a buen volumen.

Sede del Colegio Ignacio Yepes.

Sector turístico.

Saliendo para Maceo se pasa por Otú, corregimiento de Remedios, el más importante de la zona, porque allí se ubica el aeropuerto Alberto Jaramillo Sánchez, que presta  servicio de transporte aéreo hasta la zona, aunque ahora solo aterrizan vuelos chárter.

Y sí, la carretera bordea la pista hasta superarla por el extremo norte y continúa la ruta hacia Maceo. 

El sector de Otú es a la parte turística de Remedios.

Agradable espacio en el centro.

Tarea pendiente.

Otro atractivo para visitar en próxima venida será el cementerio de los gringos, el camposanto donde sepultaban a los norteamericanos muertos de la empresa Frontino Gold Mines. Debe tener mausoleos interesantes.

Minería artesanal.

Hay dos clases de minería de oro: la de veta o socavón y la de aluvión. La de aluvión  es la de ríos donde se extrae el precioso material de manera artesanal, es decir aquel proceso en el que se remueve la batea de madera para descartar los granitos dorados. Los demás procesos en los que se utilizan retro-excabadoras y dragas, deben considerarse minería industrial.

Alcaldes de Remedios han sido: 2012-2015 Lucia Carvajal de Silvera y Jorge Eliécer Gil; 2020-2023 John Jairo Uribe; 2024-2027 Albeiro Arenas Molina ‘Popeye’.

Acá habitan en total: 23.000 remedianos, 9.000 en el pueblo y 14.000 en las veredas.

Fecha de la visita: Jueves 22 de enero de 2026

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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