Concordia (Antioquia) 1/2

Martes 4 de diciembre de 2007:

Sobre la autopista sur de Medellín abordé una buseta viejita, a la que el conductor le sabe todos los caprichos, conoce como el que más sus debilidades y sabe aprovechar al máximo sus escasas fuerzas, por lo que funcionó muy bien durante todo el camino, especialmente en el poco terreno plano.

IP
Iglesia parroquial de Concordia.

El día está opaco, pero fresco. Nos gastamos dos horas hasta Bolombolo, el puerto sobre el río Cauca y solo media hora más hasta Concordia, pueblo cafetero del suroeste antioqueño.

Para que rindiera el tiempo, me bajé a la entrada, para no recibir el sol de frente y conocer de una vez esta parte del casco urbano en donde se ubican el Asilo y el Cementerio.

CAM
Casa del adulto mayor a la entrada a Concordia.

La Casa de los Adultos Mayores se ve bonita de lejos, especialmente por el señorío que le imprime la torre de la capilla, pero también es muy agradable por dentro.

Su administradora me recibió de maravilla y con ella hice un pequeño recorrido por la edificación. Se ve que es una persona muy comprometida con la causa de los viejitos.

VC
Vista del Cementerio desde la Virgen.

La casa de ancianos tiene al lado un cafetal que sirve no tanto por lo que produce sino como entretenimiento para los señores.

El cementerio es grande, bien cuadrado y con capilla central, pero poco me interesa la muerte ahora cuando estoy pasando tan rico.

CE
Aún quedan algunas calles empedradas.

Concordia es un pueblo muy faldudo pero sus habitantes tienen gran sentido de pertenencia para con el terruño. Se nota en las casas tan aseadas y bien mantenidas.

Hay muchas viviendas con el estilo de arquitectura de la colonización antioqueña que se ve que han tratado de conservar de la mejor manera.

También es evidente el amor por el pueblo en la forma como algunas personas me respondían a la pregunta:

ACA
Arquitectura de la Colonización Antioqueña.

¿Qué sitios de interés hay para conocer acá?  Todos me contestaron:

‘Muchos! La Nitrera…’.

Y no enumeraban ninguno más, pero respondían con entusiasmo y como si el corazón se desbordara.

La tal Nitrera como que es un parque ecológico con lago recién inaugurado, pero al cual no me interesa ir por ahora, sino cuando haya caminado a cabalidad el pueblo. Pero sí, se ve que La Nitrera es el sitio ‘in’ del momento en Concordia.

CC
Casa de la Cultura de Concordia.

Ingreso al pueblo, de calles empinadas y lo primero que busco es  la Casa de la Cultura para encontrar en su biblioteca una monografía del pueblo y con esa ayuda, planear mejor mi visita a Concordia.

Pero estaba cerrada a pesar de ser una edificación de tres pisos, recién inaugurada.

BU
Sector a la salida para Betulia y Urrao.

Sin embargo un ‘pelao’ con actitud de guía turístico, muy atento dejó a un lado su bicicleta y se metió entre las rejas de la entrada para cerciorarse que en la biblioteca de puertas entreabiertas no estaba la funcionaria.

Entonces subí hasta el Jardín Infantil Lucerito. Es un establecimiento grande con una atalaya mal hecha que desentona con el resto de la construcción, pero funcional y desde la cual se divisa buena parte del pueblo.

Allí subí con la directora quien también me recibió con gran acogida.

HR
Niños a la hora del refrigerio.

Los niños a esa hora estaban tomando el refrigerio, unos 90 infantes mientras que yo disfruté de un tinto delicioso y bien servido.  Allí dejé mi morral y hágale que vamos es a conocer este pueblo…

Me recomiendan subir al Alto de la Cruz si quiero divisar la zona, pero lo veo muy arriba.

AV
Alto con buena pamorámica.

Entonces decido salir para una virgencita, en medio de un cafetal que se ve alta y al oriente, cerca de las antenas. Así que vamos pa’rriba.

La vista desde acá es excelente y se observa el casco urbano más cerca.

A pocos metros un señor termina de cargar a ‘Goloso’, con un viaje de pasto imperial tan grande que, apenas si se le ve la cabeza al caballo.

G
‘Goloso’, Cargando su propio alimento.

La gente de por acá es muy amable. Se nota en las ganas con las que le responden cualquier pregunta al forastero.

Camino más hacia el oriente en donde hay un morro bellísimo. Allí, sentado sobre una roca vestida con hongos, escribo estas líneas.

Más adelante converso con un campesino que pasa defraudado con el poco café que había para cosechar en la finca, a la cual madrugó esta mañana cargado de ilusiones.

Solo alcanzaría a coger unos 30 kilos que pagan a 300 pesos cada uno, de tal manera que trabajar todo un día por 9 mil pesos no se justifica.

AC
Mi amigo campesino recolector de café.

El campesino me cuenta que en época buena ha llegado a coger hasta 300 kilos para 90 mil pesos. Incluso en el pueblo hay gente tan vaquiana que se coge en dos días 500 kilos, eso sí cuando la cosecha está en todo su apogeo.

Qué cafetales tan hermosos, es como si las montañas estuvieran vestidas con un manto de café. El día está nubado pero se ven limpias las montañas verdes.

H
El Hospital visto desde arriba.

El reloj de la iglesia con una sola campanada indica que son las 10:30 hora en la cual bajo hacia el Hospital  por un caminito que lleva derecho hasta allá y termina en la calle 16 No. 16-41. Por ahí empieza la subida más fácil y corta para cuando vuelva a la Antena.

Concordia fue fundada por habitantes de Titiribí que vinieron en busca de nuevas tierras y estaban liderados por Juan José Restrepo Uribe y sus hermanos. Un amigo me contaba ahora que, en días despejados se ve desde acá Venecia y allá arriba, Armenia Mantequilla.

VC
Vista del centro a través de cafetales.

Al sur de Concordia está la Institución Educativa de Jesús, la Escuela Cecilia Restrepo, la Escuela Urbana Antonio José Restrepo, El Coliseo y un barrio de casitas nuevas de interés social.

Hacia el occidente se observa el Morro Salvador, desde el cual se divisa la iglesia de frente en horas de la tarde. Subir allá no es difícil pues queda como al terminar una calle.

NM
Niños en edad de mudar dientes.

En la grama al frente del Hospital me reciben los niños de un jardín infantil cuya profesora los trajo allí de recreo. Están en la edad de la muequera o sea que deben tener entre 6 y 7 años.

Cuando les pido que se suban a un árbol para fotografiarlos, todos expresan su alegría con una sonrisa desdentada.

Más adelante otros niños más grandes permanecen impávidos frente a la pantalla en una sala de juegos electrónicos.

Lástima que ya no jueguen trompo, ni bolas, aunque esos juegos también los capacitan para más tarde ‘cacharriar’ en el computador. Pero se quedan sin disfrutar de la riqueza que implica el compartir con otros.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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