Sabaneta (Antioquia)

Jueves 13 de noviembre de 2014

El viajero consumado no solo se desplaza a sitios muy reconocidos o centros turísticos importantes, sino que, para un mochilero como yo, cualquier pueblo es interesante y vale la pena recorrerlo.

Sitio Viejo en el parque.
Plaza Principal de Sabaneta.

Incluso en ocasiones he ‘viajado’ a barrios o veredas cercanas a Medellín, como alguna vez cuando, en buseta alimentadora del Metro, subí a ‘La Tuna’, un sitio arriba de Sabaneta, desde donde se obtiene una vista preciosa de todo el Valle de Aburrá. No solo por la bella panorámica, sino por el costo tan bajo de ese paseo, lo que cuesta el pasaje en bus, recomiendo ese viaje para un día de asueto y mínimo presupuesto.

Esta mañana viajé, desde Envigado hasta Sabaneta, en buseta urbana, por $1.700 el pasaje,  y en tan solo diez minutos. Muchas veces he venido a este municipio, pero nunca lo había recorrido con ojos de turista. Hoy tuve la oportunidad, después de encontrarme con unos amigos.

Bicicleta y Peluquero.
Bicicleta del Peluquero.

Al llegar a este poblado del sur del Valle de Aburrá, la sorpresa fue encontrar a un barbero, peluqueando en pleno parque principal de Sabaneta. Todos los días el hombre llega allí en una bicicleta antigua, marca Monark, que posee desde hace 45 años. Ni por 800.000 pesos me la quiso vender a mí. Y es que por ella le han ofrecido hasta una finca a cambio.

En pleno centro el peluquero abre la cajuela de la cicla, saca el instrumental, la manta y alista la silla para sentar a cualquier peludo que requiera sus servicios. Hoy mi amigo el ‘estilista’, motila a un lugareño que peina canas.

Lo bueno fue que, tanto el peluquero como el peluqueado, estuvieron de acuerdo en que les tomara fotos. Y lo raro es que el barbero no vive en Sabaneta sino en Medellín. Al principio viajaba en su cicla, pero ya la deja guardada en una casa y se transporta en bus. No deja de ser peligroso un viaje tan largo en bicicleta y por plena ciudad. Lo que sí piensa, es adaptarle un motor al vehículo de dos ruedas.

Artista, Abuelo y perro.
Leslie Wonder Berrío y su abuelo.

Luego encontré a Orlando Cano, quien estaba sentado en una era, al lado de su perro ‘Hary de Jesús Cano González’. Qué fiera! El can por poco me muerde, cuando le fui a dar una palmadita de saludo a su amo. Orlando dice que es muy celoso, y eso parece. Y lo que no parece es que Orlando tenga 76 años, como dijo. Casi no tiene arrugas y se ve muy saludable.

Orlando tuvo un hijo al que bautizó con el nombre de Ludwig van Beethoven. Sin embargo ese no fue el que nació con vena artística, sino otro de sus descendientes. En seguida llegó al parque el nieto de Orlando: Leslie Wonder Berrío, un músico que ha estudiado piano en Barcelona y Buenos Aires. En un artículo publicado por El Colombiano, el médico Luis Alberto Correa Cadavid, director de la Orquesta Filarmónica y el Estudio Polifónico de Medellín, cuenta esta anécdota:

“Un día tocó las puertas de mi consultorio un niño que era mi paciente. Yo lo había traído al mundo. Él me pidió que lo oyera porque quería ser músico de la Filarmónica. Tenía una organeta. Yo le dije que tratara de conseguirse un instrumento clásico y consiguió un piano. Poco tiempo después volvió con su piano y empezamos un proceso de aprendizaje. Tenía 11 años y, desde ese momento, supe que era genial. Se llama Leslie Wonder Berrío y puede ser hoy uno de los mejores pianistas de Colombia, que se graduó con honores en la Universidad de Antioquia y está haciendo un doctorado en Argentina”.

Simón Bolívar.
Simón Bolívar sin armas.

Por ahí derecho admiré la estatua de Simón Bolívar, tan bajito como era y sin armas. Me gusta esa escultura, tan distinta a todas y como debería ser la humanidad: desprevenida, sin defensas o amenazas.

A continuación anduve por la iglesia, que tiene unos vitrales preciosos con las 14 estaciones del viacrucis. El interior del templo permanece iluminado, aun cuando están las luces apagadas, gracias a las ventanas que tiene la edificación en la parte superior de la cubierta.

Virgen en altar.
Santuario de María Auxiliadora.

Y claro, el altar más importante no es el central, con la imagen de Santa Ana, la patrona, sino el de María Auxiliadora, en la nave izquierda, a donde llegan miles de peregrinos cada martes, a pedir favores, ante la imagen milagrosa. Durante mis años de universidad viví en Sabaneta, y conocí al Padre Ramón Arcila Ramírez, gran impulsor de esa devoción.

Más adelante anduve por el pasaje, por donde hay muchos establecimientos de comida, como aquel de los buñuelos gigantes que tanto gustan a los devotos de María Auxiliadora.

Buñuelos.
Buñuelos gigantes.

Aunque Sabaneta es el municipio más pequeño de Colombia, me admira el gran desarrollo que ha tenido en los últimos años. Sin embargo sus calles estrechas, la saturación poblacional y la poca planeación urbanística, no garantizan una buena convivencia en el futuro.

Ya ve, en escasas dos horas viví experiencias memorables, a pocos kilómetros de mi casa y con gastos mínimos.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

2 comentarios en “Sabaneta (Antioquia)

  • el 24 mayo, 2016 a las 2:29 pm
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    Definitivamente una buena anécdota para vivir y compartir. Sabaneta sin duda es un Municipio del Sur de Antioquia que nos deja boquiabiertos con tanto deleite que la acecha, desde su gastronomía callejera, cultura hasta su linda arquitectura. Buen Viaje.

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    • el 24 mayo, 2016 a las 9:34 pm
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      Cierto, allí hay mucha variedad gastronómica y el parque tiene un ambiente encantador. Saludos.

      Respuesta

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