Ataco (Tolima)

Miércoles 29 de abril de 2015

Esta semana, en dos oportunidades entré a este municipio del sur del Tolima: primero cuando viajaba de Chaparral a Planadas, y luego al regreso, de Planadas a Coyaima.

MP
Monumento a la Paz e iglesia de Ataco.

Estos pueblos del Tolima, son conocidos por los personajes que nacieron en su territorio. Acá en Ataco nació el científico Manuel Elkin Patarroyo; de Chaparral era el ex presidente colombiano Darío Echandía; y en una vereda de Planadas, nació MMV: ‘Tirofijo’.

En el casco urbano de Ataco viven solo 5.000 personas. En cambio en la zona rural habitan 17.000, para un total de 22.000 atacunos.

Ataco se encuentra a 153 kilómetros de distancia de  Ibagué, la capital del departamento. Su nombre recuerda a los indios ‘Atacaimas’ que habitaron el territorio, antes de la venida de los españoles.

PM
Parque de los Mineros.

Al entrar al pueblo está el Parque de los Mineros. Una explanada fértil donde se ven esculturas con personas haciendo el barequeo: separar las pepitas de oro de la arena, extraída del río.

En fin que, se trata de un pueblo pequeño, pero agradable. Aunque en la periferia se ven algunas calles sin pavimentar, en el centro hay avenidas con separador y todas las viviendas son limpias y bien presentadas.

Me llama la atención que la mayoría tienen pintado el zócalo de las fachadas, casi siempre de color verde, en tanto que el Bar La Casona, tiene los colores de la bandera nacional y curazaos de varios tonos, sobre el andén.

Ataco fue y sigue siendo un municipio minero, fuera de la agricultura y la ganadería, como principales fuentes de ingreso. Pero además, los atacenses utilizan las hojas de la palma de cuesco, que abunda en la región, para elaborar abanicos y otras artesanías.

El Terminal de Transportes está a pocas cuadras de la plaza. Los buses se estacionan bajo una gran ceiba, al lado de la edificación decente para las oficinas y el restaurante.

Bolas
Niños jugando canicas en el parque.

La iglesia de Ataco es pequeña y más bonita por fuera que por dentro.

El parque: ¡encantador! Cómo será que algunos niños ‘desconectados’ jugaban a ‘colar’ la bola de cristal en el hoyo para luego ‘matar’ al contrincante. Me encantó ver a esos muchachos jugando como lo hacía yo en mi niñez.

Todo el marco de la plaza se ve precioso. La Alcaldía ocupa una casa tradicional de muchas ventanas y bien arreglada.

A
Alcaldía Municipal de Ataco.

En otro lado está la sede del Banco Agrario, la Biblioteca recién inaugurada y en el centro del parque, el Monumento a la Paz: varias figuras humanas congregadas en torno a una paloma.

No, pues, me encantó Ataco. Un municipio tranquilo, bien arreglado y al que le falta muy poco. También me  impresionó el orden y aseo del único corregimiento de Ataco, llamado: Santiago Pérez.

En los alrededores se observan elevaciones, a veces cubiertas de pasto, otras veces en forma de cerros abruptos que, en un día de sol intenso como el de hoy, se ven muy bellos.

C
Montículos de comején.

Algo me llamó la atención saliendo de Ataco hacia Planadas: varios montículos de tierra como nidos de hormigas, dispersos en varios potreros. Me cuentan que son viviendas de comején, un insecto que es común en la zona.

El territorio de Ataco está bañado por el río Saldaña, de aguas rojizas, y rodeado de montañas elevadas, que hacen parte de la cordillera central. Ahora sí, continúo mi periplo hacia Coyaima.

 

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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