Fábrica de Tabacos en Piedecuesta.

Piedecuesta es una ciudad encantadora ubicada a solo 40 minutos de Bucaramanga, la capital santandereana.

Anteriormente a Piedecuesta se le consideró la ‘Capital Tabacalera de Colombia’. Hace poco en el centro del pueblo, fue restaurada la casa donde, en los mejores años de la industria, funcionó una entidad relacionada con el ramo.  

Casona.
El Tabacal.
Puesto.
Puesto de trabajo.

Por fin esta vez pude conocer la pequeña factoría, un deseo postergado desde hace años.

Elaboración manual.

La visita a la Fábrica de Tabacos fue una experiencia difícil de olvidar. En una pieza mediana laboran cinco personas, cada cual encargada de una parte del proceso: con la ayuda de una maquina pequeña y antigua, uno de los operarios enrolla tabaco picado dentro de una hoja vegetal.

La máquina tiene contador que le permite al operario saber cuándo completa 50 tabacos sin pulir, para sujetarlos luego con una pita.

Enrollado.
Enrollado de la cubierta con picada.
Puntas.
Pulida de puntas.

En seguida otra empleada recibe el envoltorio y pule las puntas desbastando las partes sobrantes en una cortadora diseñada para el caso.

La operaria pule y sella las puntas, coloca algo de pega y un pedazo de hoja de tabaco, para darle forma redondeada a la terminación.

De esa manera termina el proceso, cuando se completan otros 50 cigarros ya pulidos y empacados.

Listo.
Producto terminado.

Aún quedan fumadores.

Pensaría uno que el hábito de fumar tabaco es una costumbre desaparecida, pero no, basta ver la cantidad de cigarros que se producen cada día en esta y otras fábricas de Piedecuesta, para constatar que el tabaco sigue encendido.

Parece que quienes más fuman ahora son hombres mayores, especialmente los pescadores que trabajan en Buenaventura hacia donde más mercancía despacha desde Piedecuesta.

Al rojo.
Tabaco encendido.
Operaria.
Parte del proceso.

Momento de relax.

Hablé con el dueño de la empresa familiar, quien en compañía de su esposa me atendió de maravilla.

Quizá por yo ser paisa, se imaginaron que a raíz de mi visita irían a tener muchas ventas pues ‘los antioqueños venden lo que sea’.

A partir de esa afirmación, se creó un ambiente de charla con los empresarios y trabajadores: tres mujeres y dos hombres.

De pronto una de las chicas, la más gordita prendió un tabaco y echó bocanadas de humo para que yo la fotografiara. Me encantó su espíritu alegre y jovial.

Entonces les dije que, ella era la que más me gustaba y todos comenzaron a hacer chacota y a molestarla.

Tabaco prendido.
La de más iniciativa.
Entusiasta.
Bocanada para la foto.

Pero fue al final cuando me despedí de todos, puño con puño, cuando se me ocurrió algo para hacerles reír:

‘Esta es la chica que me gusta, así que de ella me despediré con abracito’. Y sí, abracé a la gordita y le dije al oído:

‘Tú eres la más bonita, hagamos que sientan envidia a esas otras brujas’. Ahí sí fue solo risas.

Inicio.
Hojas y rollos.

Después de agradecer la hospitalidad, regresé al centro de Piedecuesta,  con la satisfacción de haberles hecho pasar un momento de regocijo.

La verdad fue que me encantaron todos, dueños y operarios, qué bueno llegar a un sitio donde se aprende algo y se conoce gente amable y divertida.

Fecha de la visita: Jueves 30 de septiembre de 2021.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

2 comentarios en «Fábrica de Tabacos en Piedecuesta.»

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