La Playa de Belén (Norte de Santander).

Sábado 26 de enero de 2008:

La Playa de Belén dista solo 25 kilómetros de Ocaña y 200 de Cúcuta. Por ser uno de los 17 Pueblos Patrimoniales de Colombia, es visitado por turistas de Norte de Santander y de todo el país, para los cuales los habitantes preparan diferentes golosinas  y brevas con arequipe.

Iglesia.
Iglesia Parroquial.

El cupo en colectivo desde Ocaña hasta La Playa de Belén cuesta cinco mil pesos por persona. Apenas si estábamos dejando el centro de la ciudad cuando, oh sorpresa!, se chuzó una llanta. Menos mal el conductor resultó muy hábil para cambiarla y mientras tanto conversamos con una de las compañeras de viaje, una señora joven muy querida que, en vista de que en Playa no hay fuentes de empleo, optó por montar un alambique en su casa campesina, para elaborar tapetusa  o ‘bolegancho’ como aquí le llaman.

En el camino nos llamó la atención cómo algunas cosechas de tomate debieron dejarse podrir en los cultivos porque, qué pesar y pobres campesinos, el precio este año estuvo tan bajo, que no se justificaba pagar transporte para sacar la fruta a los mercados de Ocaña. También se ven algunos cultivos de fríjol y cebolla, esos sí muy verdes y bonitos.  En realidad sí se gasta uno 40 minutos para llegar a La Playa de Belén. A mitad del camino desde Ocaña está la bifurcación que conduce a Ábrego, pueblo que es muy plano y que conoceremos en otra  oportunidad.

Calle
Pueblo limpio y plano.

Playa de Belén es un pueblo colonial bien trazado, con casi todos los techos de las casas en teja de barro cocido. Bonito, aunque se ve un tanto artificioso. Todas las viviendas tienen el frente pintado de blanco, el zócalo color terracota y materos con flores en las fachadas. Pero a veces uno mira para adentro y encuentra habitaciones muy pobres cuyo frente tan bonito no les corresponde. Las calles son bien empedradas y con rieles en ladrillo. La iglesia grande y blanca estaba cerrada y solo pudimos admirarla por fuera, pero sé que por dentro es más bien sencilla.

De sus 8.800 habitantes, solo 800 playeros viven en el casco urbano, el resto son campesinos. Al ingresar al pueblo hay una urbanización moderna que da albergue a ciudadanos de otras partes que encuentran en La Playa, la tranquilidad y sosiego que buscaban, así como una agradable temperatura de 21 grados en promedio.

Estoraque.
Virgen sobre Estoraque.

El conductor del colectivo nos dejó en la entrada al Parque de los Estoraques. Anduvimos un poco hasta llegar a la portería donde cobran $ 5.000 por la entrada y guianza, aunque no es mucho  lo que hay para ver. De todas maneras esas estructuras como columnas naturales, formadas por el agua y el viento en estos terrenos áridos y pedregosos, son únicas y lucen muy bonitas contra el cielo azul de este día caluroso. Tomamos algunas fotos y regresamos al parque, ese sí muy bien arborizado y fresco en donde nos resguardamos del sol canicular de este medio día.

Después de caminar algunas calles regresamos a ese oasis de frescura que es el parque.  En media hora llegó la pareja que necesitábamos para completar el cupo del taxi. El paisaje por esta vía es bien lindo y variado. Pequeñas montañas que a veces terminan en estoraques, o montículos cubiertos de arena blanca, como si fuera nieve. Toda la carretera está bien pavimentada y protegida con vallas en las partes inseguras.

Parque.
Parque sombrío.

En media hora estuvimos en Ocaña y fuimos directo a almorzar al Centro Comercial El Cedro del Líbano, construido en un caserón antiguo muy bonito, en todo el marco de la plaza de Ocaña.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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