Pinillos (Bolívar).

Para llegar a Pinillos desde Medellín, es necesario abordar un bus que en 12 horas lo dejará en Magangué. En seguida tomar una moto hasta el Terminal de las Chalupas y tras hora y media de navegación por el río Magdalena, se llega a Pinillos.  

En la desembocadura del Cauca.

Pinillos es el municipio ubicado en la depresión momposina, a solo dos kilómetros del sitio en donde el río Cauca vierte sus aguas al Magdalena, en el costado occidental del brazo de Loba.

El  pueblo ocupa el ángulo inferior del triángulo formado por los municipios de Magangué, Mompox y Pinillos, en el centro del departamento de Bolívar.

Los pinilleros, en su mayoría campesinos residen en los 24 corregimientos del municipio, anclados en las orillas del río. Los adultos se dedican a la agricultura, la ganadería y la pesca, actividad que ejercen en medio de caños, ríos y ciénagas.

Casa.
Casa ribereña.
Canoa.
Embarcación de carga.

Cada que pasa una embarcación, los habitantes del corregimiento salen a ver quién llegó y qué trajo. Para los niños en cambio, el arribo de la canoa es motivo de admiración y risas, mientras continúan jugando en grupos para desafiar la pobreza. 

Travesía por el río.

La lancha se demoró para salir de Magangué,  mientras ‘llegaba la doctora’ y, apenas la profesional se hizo presente sin sonrojarse, ahí sí arrancamos.

A mitad del recorrido por el Magdalena,  arrimamos a la estación de servicio a echar combustible con los pasajeros dentro. En esas empezó a correr la bola que ‘se marañó la chalupa’. No hubo una información oficial por parte del chalupero. ‘Claro, siempre pasa así’, murmuran los pasajeros frecuentes.

Chalupa.
Interior de la chalupa.
Frontis.
Iglesia parroquial.

Como de costumbre la información es imprecisa respecto a la chalupa que vendrá a recogernos: ‘Ya va a venir, no demora’. De ninguna manera ‘A tal hora llega’.

Finalmente se supo que ya arreglaron el motor de la misma chalupa. Le cambiaron la cola, es decir el apéndice en donde va conectada la hélice.

Sin más contratiempos llegamos hasta el puerto, en donde una moto me dejó junto a la alcaldía, en el centro de Pinillos.

Concejo.
Sede del Concejo Municipal.
Cultura.
Casa de la Cultura.

No está bien presentada la sede administrativa, amerita una mano de pintura por fuera y por dentro. Puede que Pinillos sea un pueblo sin muchos recursos, pero hay arreglos que cuestan poco y dan una mejor impresión.

Detrás de la sede administrativa está el salón de sesiones del Concejo Municipal, con la cúpula que cubre el salón de sesiones.

También en el centro funciona la emisora comunitaria Malibú Stereo.

Dos figuras emblemáticos.

A cualquiera que llegue a Pinillos le llama la atención la escultura ‘de los en cueros’, como llaman acá al monumento que adorna el parque cerca al Polideportivo, un espacio amplio con cancha y graderías.

Sobre el pedestal una mujer y su parejo se ven desnudos mientras ella porta una lámpara en su brazo. Cuenta la leyenda que en las noches por el río se le aparecía a los pescadores una luz ambulante que no los dejaba quietos hasta cuando los pescadores se quitaran las ropas.

Para mantener el mito en la memoria de sus habitantes, se construyó el monumento que no deja de ser un simpático adorno en el parque principal de Pinillos.

Monumento.
Monumento a una leyenda.
Pórtico.
Portada del Cementerio.

En el pueblo pocos valoran la belleza arquitectónica de la portada del cementerio. Un frontis en arco coronado con una cruz y la sábana en la cual envolvieron el cuerpo de Cristo.

Dentro del camposanto se ven algunas tumbas interesantes por los variados tonos de grises, huella del paso del tiempo y el polvo que trae la brisa.

Tumbas.
Tumbas.

Otras singularidades.

La iglesia de la Inmaculada Concepción no está mal, se ve atractiva ahora pintada de amarillo y marrón por fuera.

Frente al templo y en un espacio mediano está el busto de don Pedro Martínez de Pinillos, pro-hombre español de quien tomó su nombre el municipio, ‘porque las virtudes de los grandes hombres, perduran en la memoria de los pueblos’.

Templo.
Interior de la iglesia.
Chicha.
Venta de chicha cremosa.

Por el Polideportivo se mantiene Ronald Díaz, un venezolano refugiado en Colombia que se inventó el negocio de la Chicha Cremosa. Él mismo la prepara según receta que mantiene en secreto y vende por las calles de Pinillos.

Lo de cremosa no es un cuento. Basta ver cuando Ronald vacia del cucharón al vaso esa delicia de preparación: con trozos de hielo, la cremosa chicha cae lentamente al jarro mientras al cliente se le hace agua la boca. Más que chicha parece una deliciosa colada, muy apropiada para la sed y el calor de estas tierras ribereñas.

En Pinillos no hay autos. El único carro es la camioneta de la Policía que, de acuerdo a las circunstancia sirve como ambulancia, carro de bomberos o patrulla policial.

En el Restaurante y Asadero Noche y Día sirven una sopa deliciosa, con hueso carnudo en el fondo y cilantro sobreaguado. Justo lo necesario para calmar la sed y el hambre al mismo tiempo.

Sopa.
Sopa con buena sazón.
Viajero.
Viajero en Pinillos.

Me conmovieron un par de ancianos de 93 y 94 años y 70 de matrimonio, con las manos unidas como sus almas, sentados en el corredor de la casa.

El señor es el más deteriorado, pero conserva mejor ánimo que la esposa, ya muy calladita. Lo hermoso es ver cómo se mantienen juntos a pesar de los disgustos normales y las posibles incompatibilidades. Para terminar así la vida, sí vale la pena casarse.

Calle.
Calles del centro.

Solo las calles principales de Pinillos tienen pavimento. Las trasversales permanecen en tierra, ojalá en pocos años, ahora cuando se viven mejores tiempos, todo el pueblo tenga vías pavimentadas.

La vida en el puerto.

Por $2.000 una moto me llevó hasta el puerto en donde espero encontrar chalupa para regresar a Magangué.

Mientras tanto pruebo las ricas galletas de limón, que venden en el puerto a solo $200 la unidad, deliciosas. De masa esponjosa, más bien simples y de buen sabor el relleno de queso con azúcar. He debido comprar más, con solo la sopa me quedó faltando almuerzo. 

En el Puerto de Pinillos no vendan más que galletas dulces. No se explica uno por qué a alguien no le da por hacer pasteles de pollo o empanadas de carne, o algo por el estilo.

Pasteles.
Ricas panochas de coco.

Los hombres que permanecen en el puerto me recomiendan pasar al otro lado, a Coyongal, en donde con seguridad llegará la chalupa ejecutiva que viene de Barranca con destino Magangué.

Lo de ‘Ejecutiva’ se debe a que, a diferencia de las que tienen asientos en fibra de vidrio únicamente, esta tiene cojines abullonados que la hacen más cómoda. Pero no es más.

Me impresiona ver en esta caseta flotante tanta gente aliviada y con fuerzas, haciendo nada. Pasan horas y horas riéndose de cualquier cosa o, como diría García Márquez, mamando gallo.

Hace falta motivarlos para que cada cual descubra sus habilidades y gustos y a partir de ellos desarrolle su creatividad y se dedique a vivir de lo que disfruta hacer.

Esta caseta dispone de servicio sanitario pero, vaya a ver de qué manera: en un cuarto pequeño hay un hueco en el piso a través del cual pasan directamente al río la orina y las heces del que usa el baño.

Regreso en lancha.

Al fin un poco antes de las dos de la tarde llegó la chalupa ‘ejecutiva’ para 20 pasajeros en la cual me pude embarcar con destino Magangué.

El viaje duró hora y media pues a pesar que se navega a favor de la corriente, la lancha hizo paradas en varios pequeños puertos de fincas donde había pasajeros o carga.

Lancha.
Saliendo para Magangué.

En la actualidad Pinillos requiere conexión terrestre a Bodega para facilitar el tránsito de personas y mercancías. Hace poco se secó el brazo del río Magdalena que pasa frente al pueblo y las embarcaciones ya no pueden atracar en el puerto.

Acá habitan en total 22.000 pinilleros, 2.500 en el pueblo y 19.500 en las veredas.

Alcaldes de Pinillos han sido: 2016-2019 Marcos Antonio Pérez Chávez y hasta el 2023 es el señor Alcides Gulloso García.

Domingo 17 de diciembre de 2017

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

1 comentario en «Pinillos (Bolívar).»

  • el 17 septiembre, 2021 a las 10:54 pm
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    ”Puede que Pinillos sea un pueblo sin muchos recursos, pero hay arreglos que cuestan poco y dan una mejor impresión” toda la razón, esa sede del concejo estaba lamentable, le falta una pintada. Acá la gente no le interesa sus municipios, hay falta de sentido de pertenencia. POr cierto, esa colada fría del venezolano se me antojó, será ir por allá a ver si todavía anda. La cosa es que leyendo sus viajes por Bolívar me doy cuenta que todo es por chalupas y hay municipios que ni vías terrestres tienen. Ese departamento con tanta plata que le entra no hace nada, todo se acumulará en Cartagena al parecer.

    Otra cosa, nunca había escuchado de una galleta de limón con queso, de las particularidades que uno conoce ah.

    Señor German, una pregunta, ¿cree usted que es mejor el adoquín o el mero cemento? Es que yo escucho a gente en mi departamento y otros pueblos decir que el cemento lo que hace es dar mas calor. Yo lo que creo que lo que da tanto calor es que no hayan benditos arboles jajajaja. Una calle pavimentada sin árboles es lo mismo que una calle de tierra sin árboles.

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