Trujillo (Valle del Cauca).

Lunes festivo 8 de junio de 2015

Túnel verde y Parque renovado.

Temprano en la mañana salí de Tuluá hacia Trujillo: ‘Jardín del Valle del Cauca’, en un recorrido de 50 minutos. El servicio de transporte es excelente, cada diez minutos sale carro entre las dos poblaciones.

VG
Vista general de Trujillo con el mausoleo al fondo.

Un poco antes de llegar a mi destino, observo en las ramas más altas de los árboles, unas tablas con letreros muy vistosos desde la carretera, en los cuales se leen textos alusivos a la conservación del medio ambiente.

Esa idea la he querido llevar a cabo en alguna parte, dado que valoro tanto los túneles verdes como el que se disfruta llegando a Trujillo. Parece que fueron alumnos del Sena los que hicieron esa bella labor.

GS
Parque General Santander, en la plaza principal.

Al llegar a mi destino, lo primero que me llama la atención son los grandes árboles y palmeras del parque, que está ahora en restauración.

El objetivo no fue de arrasar con todo, sino que conservaron las bancas en cemento que son tan cómodas, mejoraron las luminarias y ampliaron los andenes.

El obelisco en honor de los fundadores del pueblo y la fuente de agua también se conservan en el parque General Santander. Un aplauso.

Paisaje Cultural Cafetero.

En Trujillo se observa mucho movimiento comercial, especialmente en la calle que llega directo a la plaza.

EA
Edificios antiguos con fachadas a la misma altura.

Esa arteria conserva las fachadas de colores pasteles, a la misma altura y del mismo estilo republicano.

Trujillo es uno de los 47 municipios del centro del país, que hacen parte del Paisaje Cultural Cafetero, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.  Y es que la economía de Trujillo depende en un 75% del cultivo del café.

Para mi gusto, no hay como los pueblos de montaña y en Trujillo algo se conserva de la Arquitectura de la Colonización Antioqueña.

AM
Sede de la Administración Municipal en Trujillo.

La Alcaldía funciona en un edificio reciente de dos plantas, ubicado en el marco de la plaza.

Encumbrada torre.

El bus ingresó al pueblo por la calle llamada La Cuchilla, desde donde se obtiene por la mañana una hermosa vista del templo parroquial, que tiene un diseño raro, pero agradable.

Del centro de la iglesia sale una torre en forma de aguja tan aguda y encumbrada, que atenta contra la estabilidad de las nubes y podría generar lluvias.

Cuando le pregunté a un lugareño qué eran las edificaciones blancas que se ven en la ladera sobre el occidente, me habló del Monumento a las Víctima de Trujillo, un gran mausoleo que vale la pena visitar.

Monumento a las Víctimas.

En pocos minutos un moto-taxista me llevó hasta el panteón, con oficinas a la entrada.

AA
Precioso aviso antiguo que aún se conserva a la entrada de la drogueria.

Una religiosa me acompañó y fue mi guía durante el recorrido. La hermana Mercedes, es una monja muy comprometida con quienes han sido víctimas en las tantas guerras que se han librado en Latinoamérica.

Mi anfitriona conoce muy bien el sitio. Por ejemplo, cada figura sobre cemento blanco que se delinea en los recordatorios, corresponde a la imagen que los familiares de esa persona asesinada o desparecida, tienen de él cuando estaba vivo: el oficio que desempeñaba, lo que le gustaba o sus rasgos particulares.

RV
Representación de las características de cada una de las víctimas.

Y efectivamente, debajo de la inscripción de cada osario, se distingue al caballista, el ordeñador, el conductor de bus, la chapolera, el cerrajero, el ebanista, el ama de casa, etc.

Qué monumento tan sentido y bello. Fue construido con financiación de ONGs internacionales y la Congregación Colombiana de Religiosos.

VD
Familiares recordando a las víctimas y desparecidos.

Y lo mejor fue que los familiares de las víctimas ayudaron a levantar este edificio en memoria de sus seres queridos.

Casi todo está ambientado con piedras decoradas, matas con flores y zócalos coloridos hechos por los habitantes de Trujillo.

En un sendero adicional se levantan pequeños tejados, para conmemorar cada una de las masacres que hay habido en Colombia.

DA
Salón con recuerdos de los difíciles años vividos.

Pasado triste, futuro promisorio.

Pero dejemos que la hermana Mercedes hable:

‘Del 86 al 93 hubo en esta zona grandes masacres, con torturas atroces. Mientras más se hiciera sufrir a la víctima, más satisfacción lograba el victimario.

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Siete corredores que recuerdan siete años de violencia salvaje.

Por eso el mausoleo tiene siete corredores superpuestos que recuerdan los siete años de barbarie que vivió el municipio.

La sevicia fue tal que por ejemplo, a la sobrina que acompañaba al Padre Tiberio Fernández, la violaron delante de él todos los hombres del grupo armado, hasta que ella murió.

PTF
Imagen del Padre Tiberio Fernández, vilmente torturado y asesinado.

Luego, al sacerdote lo desmembraron, antes de arrojarlo al río Cauca.

Lo malo era que todo quedaba en la impunidad, porque no había testigos, a excepción de uno que otro que sobrevivía y más tarde también resultaba torturado y muerto.

Los victimarios utilizaban armas e instrumentos como moto-sierras, armas punzantes y pinzas para arrancar las uñas a la víctima, para luego tirar los cadáveres al río Cauca. Y como nada era castigado, toda aquella crueldad continuaba.

MV
Vista del pueblo desde el Monumento a las Víctimas.

Los hechos violentos en Trujillo y Riofrío fueron los más crueles. De ahí que muchas familias, por miedo, tuvieron que emigrar, dejando atrás sus pertenencias.

No, qué relato tan impresionante, no sabía yo mucho de estas cosas, sí recuerdo cuando en esos años se escuchaban las noticias que hablaban de muertos arrojados al río, pero como que luego todo se olvidaba.

Menos mal esas atrocidades son cosa del pasado, ahora Trujillo vuelve a ser el pueblo pujante y de gente emprendedora y pacífica de antes. El monumento a las víctimas comienza a cumplir uno de sus objetivos: no repetición de los hechos violentos.

Termino esta parte, con una frase que vi en un mural del monumento:

‘Recordar, del latín Re-Corderis: Volver a pasar por el corazón’.

VI
Recordar es volver a vivir intensamente.

A las dos de la tarde llamé por celular al moto-taxista, quien al momento llegó a recogerme cerca de la casa de moño rojo, como todo el mundo la conoce, para no tener que confundirse con nomenclatura.

De regreso a Tuluá pasamos frente al balneario Guangua, hasta donde vienen muchos caleños a descansar los fines de semana. Se trata de un río de piedras grandes, muy agradable para tomar un baño, mientras se cocina el sancocho.

El alcalde de Trujillo hasta el 2019 es el señor Gustavo Alonso González Gallego.

Acá viven en total 18.000 trujillanos, 7.000 en el pueblo y 11.000 en las veredas.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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