Útica (Cundinamarca).

Sábado 28 de febrero de 2015

Estando en el  municipio cundinamarquez de Villeta, a las 12:30 del día, abordo una camioneta de marca china, tipo super carry, en la que, por $6.000 y en hora y media, llegaré a Útica.

Utica
Vista aérea de Útica.

Alguna vez fotografié este municipio, a seis mil pies de altura, cuando el avión en el que llegaba a Bogotá, se preparaba para aterrizar en El Dorado. Allí se aprecia todo el valle, rodeado de montañas, en donde se asienta Útica.

Desde aquel vuelo, al ver ese poblado tan bonito, ubicado entre los dos brazos de una ‘Y’, formada por el Río Negro y la Quebrada Negra, me dieron ganas de conocerlo, y ese deseo se  convirtió en una fijación. Hoy se llegó el día, ¡qué maravilla!

La vía entre Villeta y Útica es muy hermosa. A los lados predomina el bosque virgen y uno que otro cañadulzal, pues esta es una región productora de panela. Gran parte de la carretera está sin pavimentar, pero en buenas condiciones.

La ruta asciende hasta el corregimiento La Magdalena, del municipio de Quebradanegra, paras descender luego hasta Útica.

Igl.
Iglesia esbelta y agraciada.

A la una y media de la tarde me bajé en la plaza principal, que se ve agradable, amplia y completamente plana. Con muchos árboles y abajo, dónde sentarse a tomar café a la sombra de parasoles decentes.

Frente a la iglesia, que no es muy grande, pero sí esbelta y agraciada, está el monumento al trabajo: hacha, machete y pala de gran tamaño y aspecto decente.

Piedra.
Piedra labrada por el río Negro.

Y en varios sitios del casco urbano se exhiben piedras redondas, como  grandes botónes, que fueron talladas por el río, hasta darle esa forma de yo-yo, tan particular.

Camino una cuadra después del parque, para ubicarme en el puente sobre el río negro, de aguas limpias y escasas que, más adelante recibirá como afluente las aguas de la quebrada negra.

Por ahí se sale hacia los municipios de Caparrapí, La Palma y Quebradanegra.

A continuación caminé a pie hasta el otro puente, sobre la quebrada negra. Hubiera querido ir en moto taxi, pero acá como que no son tan comunes.  Esta vertiente lleva aún menos caudal y corre entre un ducto de arena recién arreglado.

Escrito.
Borrador del diario y limonada.

De nuevo en el parque, me siento a escribir mientras disfruto de una limonada sin azúcar, acompañada de un roscón de doscientos pesos. Rico casado. Qué impresión el bajo precio de la parva en estos pueblos.

La estación del ferrocarril que alguna vez pasó por Útica, se conserva bien y ha sido convertida en Casa de la Cultura y centro de cómputo al servicio de los uticenses. Allí también se ven algunas de las piedras gigantes, labradas por el Río Negro.

Y aquí, como en Caracolí, también se aprovechan los cinco kilómetros de vía férrea que aún quedan, para transportar personas y material a los centros de canotaje y poblados vecinos. Para ello construyen carrocerías rústicas pegadas a motos de buen cilindraje.

Calle.
Calle Principal de Útica.

Antes de las tres de la tarde doy por terminada mi agradable visita a Útica, y abordo una buseta de marca china que por $6.000 me regresó a Villeta.

Esta vez yo soy el único pasajero, pues al dueño del carro le urge llegar a Villeta, en donde hay muchos pasajeros esperando transporte hacia Útica.

DC
Doble Calzada Villeta Bogotá.

Me bajé antes de Villeta, en la parte donde se juntan la vía a Útica y la troncal que sube de Villeta a Bogotá. Allí tomé otro transporte para el municipio vecino.

No esperaba encontrar esta vía de Villeta a Bogotá en tan buenas condiciones. Antes era desesperante coronar el alto, si se iba detrás de una tracto mula a la cual era difícil adelantar.

Ahora toda la vía es de doble calzada, con lo cual se ha agilizado el viaje desde Medellín hasta la capital colombiana.

 

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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