Zarzal (Valle del Cauca).

Para algunos este es quizá el menos interesante de los pueblos del norte del Valle del Cauca. Porque se trata de una localidad moderna, con abundante comercio y poca arquitectura patrimonial.

La belleza la llevas tú.

Pero para un viajero profesional, la belleza va con él, está en su mente, en su alma, depende de cuántas cosas lindas se proponga encontrar, de cuánta bondad proyecten sus acciones. Y sí que encontré gestos amables y vistas sorprendentes en Zarzal.

Pelícano.
Junto a la Estación.
Vagón.
Nuevos rieles.

Cuando bajé del vehículo un soldado sonrió al verme. A pesar de lo poco amigable del rifle que cargaba al hombro y su uniforme camuflado, había detrás un joven de corazón desarmado e identidad transparente. 

Acá el olor a caña se siente a leguas. Zarzal es la sede de dos grandes empresas agro-industriales: Ingenio RioPaila y Dulces Colombina. Con razón la comunidad se enorgullece de ser: ‘Tierra que endulza a Colombia’.

Recorrido urbano.

Sobre el marco de la plaza se ubican el Centro Administrativo Municipal y la iglesia parroquial en honor de la Virgen de la Merced.

Dentro del templo la imagen traslúcida de la patrona, entre ángeles y reclusos, hace detener los pasos y concentrar la mirada en la Virgen Mercedaria.

Virgen.
Virgen de las Mercedes.

En Zarzal, como en casi todos los pueblos vallunos y planos, la bicicleta es medio de transporte no solo para pensionados sino para la mayoría de los habitantes.

En medio de árboles sombríos se levanta el busto de Jorge Eliécer Gaitán en el parque que lleva su nombre.

Bicicleta.
Transporte popular.
Busto.
Caudillo liberal.

Un pensionado que descansaba en el parque me contó la historia de los extraterrestres que en el 2012 aparecieron en la vereda El Guasimal de Zarzal. Hombres de más de dos metros de alto que se desplazaban a gran velocidad.

A pesar que no quedaron registros de ese acontecimiento, muchos zarzaleños conservan en la memoria el recuerdo de aquel momento y recomiendan visitar la vereda como destino turístico.

En la plaza central de Zarzal el visitante no se siente en un pueblo sino en una ciudad. Prevalece el asfalto y el tráfico motorizado. Hay árboles en las calles pero hacen falta más hojas verdes para mitigar el calor asfixiante a veces.

Calle.
Algunos árboles sombríos.

Turismo campestre.

El turismo se dirige más que todo a los balnearios, parques recreativos y fincas de recreo, cada una con piscina y restaurante, que abundan en los alrededores del casco urbano.

Anduve luego en búsqueda de la Plaza de Mercado, sin comerciantes al caer la tarde. Por ahí está también la Estación del Ferrocarril de 1.923, recién restaurada.

Estación.
Estación del Ferrocarril.

Fotografié los rieles modernos, la nueva edificación y el pelícano que corona la edificación.

A la salida de Zarzal se ve la Casa Leonística de la Cultura Arcinaín Muñoz. Y más allá las canchas y pistas que forman la Villa Olímpica del municipio.

Cultura.
Casa de la Cultura.
Deportes.
Pistas deportivas.

Y por ahí cerca están las partidas para Cartago o Armenia y Bogotá.

Acá viven en total 41.000 zarzaleños, 29.000 en el pueblo y 12.000 en el campo.

En los períodos recientes, el municipio de Zarzal ha sido gobernado por mujeres: 2016-2019 Luz Elena López y hasta el 2023 la señora María Teresa Giraldo Rendón.

Miércoles 28 de diciembre de 2016

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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