Aguadas, Caldas.

Viernes 22 de febrero de 2008:

Estando en Pácora,  las 7:30 de la mañana salí al parque en donde me esperaba un taxi colectivo que, por $ 4.000 y en tan solo media hora, me llevó hasta Aguadas, un pueblo del departamento de Caldas,  catalogado como uno de los 17 Pueblos Patrimoniales de Colombia. Desde Pácora el viaje es  por carretera pavimentada. Se desciende hasta una quebrada y luego se asciende el doble, hasta llegar a mi destino.

Araucarias.
Araucarias en el parque de Aguadas.

Aguadas es un pueblo grande, ubicado en lo más alto de la cordillera. Es un poco faldudo, a pesar que está construido sobre una meseta. Según el último censo, Aguadas tiene 24.300 habitantes en total, de los cuales 10.200 habitan en el casco urbano y el resto en el campo.

Esperé encontrar aquí una población pequeña y de poco movimiento. Pero qué va, Aguadas es un municipio próspero y de gran extensión. Tiene forma de damero a pesar de lo quebrado del terreno.

Pila.
Fuente de agua traída de Europa.

También posee ruta urbana de buses y un Terminal de Transporte muy central y apropiado. Pues sí que la primera idea que uno se forma, es la de un pueblo ordenado y limpio.

Antes que nada entré a conocer la iglesia de la Inmaculada Concepción, inaugurada en 1.883. Es bonita, pero de un estilo poco común, un tanto recargada en adornos, pero sin llegar al rococó.  A través de vitrales coloridos entra alguna cantidad de luz diurna.

Vitral.
Decorados de la Iglesia la Inmaculada.

Lo particular de la iglesia de Aguadas es que tiene una cubierta en teja de barro, sostenida por 12 columnas y muros de tapia y bahareque. En las paredes laterales hay doce ventanas abovedadas, con vitrales preciosos e imágenes muy finas.

A la iglesia se ingresa por tres puertas frontales y una cuarta lateral, llamada ‘del perdón’, pues por ahí salían los fieles luego de confesar sus pecados.

Baldaquin
Baldaquino y pechinas dentro del templo.

La cúpula central tiene la imagen de los cuatro evangelistas en las pechinas, y un cimborrio octogonal con vitrales antiguos, a través de los cuales se ilumina el recinto. En el presbiterio,  hay un baldaquín en madera antigua, que corona el altar mayor.

En el coro se observa, un hermoso órgano español, con 1.300 flautas, de exquisito timbre y gran sonoridad, fue inaugurado en 1.933.

Fachada
Torres con reloj que toca el Ave María.

La iglesia de la Inmaculada tiene dos torres hexagonales soportadas con pilastras y decoradas con filetes. Ambas caras exhiben tableros del reloj Bremen, traído de Alemania, que cada seis horas interpreta el Ave María de Lourdes. Así que el templo de Aguadas no es cualquier capilla de pueblo…

La alcaldía funciona en un edificio de tres plantas, ubicado en el marco de la plaza, donde se concentran todas las oficinas gubernamentales. A la entrada se ve una hermosa pintura del maestro Carlos Osorio que resume los valores aguadeños.

En Aguadas quedan algunas casas ‘coloniales’ bonitas, pero también se ve cómo gran parte de la arquitectura de la colonización antioqueña, fue reemplazada por construcciones en cemento armado y con rejas metálicas.

Vitrina.
Almacén de sombreros aguadeños.

Aguadas es la sede del ‘Festival Nacional del Pasillo’ y el ‘Encuentro Nacional de Danzas’. Productos típicos de Aguadas son el Pionono, relleno con arequipe, guayaba y brevas y los famosos sombreros aguadeños.

El Parque de Bolívar, un poco inclinado, tiene cuatro araucarias muy altas y una bonita fuente en el centro, la cual fue traída de Nueva York en 1.891. Hacen falta otras bancas y árboles más pequeños, pero todo se ve ordenado y limpio, como que se trata de un pueblo culto. Y de mucho movimiento, pues en el marco de la plaza hay tres establecimientos bancarios.

Casa
Casa de la Cultura y Biblioteca.

La Casa de la Cultura Francisco Giraldo, queda dos cuadras arriba de la plaza y frente al Comando de la Policía, en un edificio moderno de tres pisos y con incomparable vista sobre la iglesia central. Incluso afirman que en las noches despejadas, se observa desde allí el reflejo de las luces de Medellín.

En la Casa de la Cultura hay varios museos, uno de  los cuales muestran distintos ejemplares del sombrero aguadeño. También hay un salón en que se exhiben algunas antigüedades, como por ejemplo,  una excusa: aquella tabla que se colgaba del techo de la cocina, para colocar la carne, lejos del alcance del gato. De ahí surgió el dicho aquel:

‘Desde que las excusas se hicieron, los gatos no comen carne’.

Vacinilla
Beque de palo.

También había un beque de palo, es decir, una bacinilla de madera con asa del mismo material. En realidad no era algo muy fino ni mucho menos higiénico, razón por la cual cuando se habla de algo de mala calidad se dice:

‘Más ordinario que beque de palo’.

Aguadas tiene dos miradores para los pocos días abiertos que suceden allí: Pueblito Viejo al oriente, réplica del que existe en el Cerro Nutibara de Medellín y, Monserrate al occidente.

Cuentan que en el cerro Monserrate se ubicaba el cacique Pipintá para tener vista y control de toda la región, así como para cuidar el tesoro que en alguna parte de este territorio, todavía permanece enterrado.

Niebla.
Parque de Aguadas con neblina.

La mayor parte del año el pueblo está cubierto de neblina, por lo que, a los aguadeños los conocen también como los tinieblos.  Y efectivamente, apenas regreso al parque, de un momento a otro el pueblo se llenó de neblina. Tanta y tan espesa que estando en un costado de la plaza,  no se alcanza a ver la iglesia que queda al frente. Pero luego, en cuestión de segundos y como por arte de magia,  la neblina desaparece y vuelve la claridad al pueblo.

Todo esto confirma que, también para visitar Aguadas, lo mejor es: viajarenverano.

Chiquinquirá
Sombrerera e Iglesia.

Frente a la iglesia y parroquia de Chiquinquirá está el Parque de la Vana, llamado así porque, en ese lugar había un nacimiento de agua que con frecuencia se secaba y a esos estanques los denominan aguas vanas. Frente a la iglesia de la Chinca también se observa, la escultura en homenaje a las artesanas que tejen los sombreros en Aguadas.

Más adelante contraté una moto ratona que, por $3.000, me subió al cementerio. Es un camposanto decente, con un Crucifijo muy alto en el centro.

Flecha
Escultura del cacique Pipintá.

Luego anduve a pie, hasta la plazoleta que hay  frente al Hospital San José, en donde flameaban tres banderas muy destacadas. Allí se ve además la bella escultura del indio Pipintá, lanzando la flecha con su arco.

Y lo más destacado, es el obelisco que se levanta como homenaje al escritor aguadeño: Juan Ramón Grisales.

El regreso a Medellín fue un viaje lo más de agradable, pues apenas veníamos como 6 personas en el bus; así que me cambié  para el puesto más apropiado, según la posición del sol o el lado hacia el cual hubiera  mejor vista. Al salir de Aguadas la carretera es en descenso y pavimentada solo hasta el sitio Leticia. De ahí en adelante vuelve el terreno destapado pero firme.

El recorrido hasta La Pintada dura solamente una hora y media, por carretera destapada. Se pasa por Santiago de Arma, también llamado Arma Viejo, un corregimiento grande, con capilla antigua, en donde se venera la imagen del San Antonio Negro, del cual me habló el director de la Casa de la Cultura de Pácora.

Arma.
Corregimiento aguadeño de Arma.

Este poblado es un corregimiento de Aguadas, puesto sobre la montaña, con un parque diminuto aunque bien arborizado y, como si algo le faltara,  una pequeña fuente en el centro del parque. La iglesia tiene una sola torre en ladrillo a la vista y, al fondo, sobre el cerro del frente, está la imagen de Cristo Rey, puesta en la cima del morro, desde el cual se divisa todo el poblado.  Así que este corregimiento es  pequeño, pero bastante completo.

Por toda la ruta en descenso, la vista es hermosa. Sobre montañas a veces craqueladas por los cercos de matarratón, algunas forradas con cafetales y todas de un verde intenso precioso, gracias a las lluvias recientes. Vale la pena conocer Aguadas para quienes aún no lo han visitado.

 

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

3 comentarios en «Aguadas, Caldas.»

  • el 20 octubre, 2017 a las 11:42 am
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    Hola soy Juan Manuel Franco, De Aguadas .. Casa de la Cultura… Felicitaciones por este Blog muy bien documentado.. Seria muy Interesante su regreso Bienvenido.. Saludos.

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