Belalcázar (Caldas).

Miércoles 16 de abril de 2008:

Cuando uno va por la carretera Panamericana de Cartago hacia Cali o viceversa, observa sobre el oriente un pueblito encaramado en el filo de la cordillera que tiene en el extremo sur, la imagen de un Cristo Rey muy destacada.

CR
Mirador de Cristo Rey en Belalcázar.

Pues ese es Belalcázar, el mismo que también se observa desde el avión cuando inicia la aproximación para aterrizar en el Bonilla Aragón.

Procedente de Viterbo llegué hasta El Crucero que, sí hace honor a su nombre. Son cuatro vías que convergen en un solo punto. Una que viene de Viterbo, la otra que va para Belalcázar, una más que viene de Arauca y Manizales y la cuarta que sale para San José. Se forma así una equis perfecta que en ninguna otra parte había visto.

EC
Equis que se forma en El Crucero.

Estando en El Crucero pasaron algunas motos y dos me ofrecieron transporte de parrillero hasta Belalcázar por $ 6.000, pero aun teniendo sombrero, no debo exponer mi piel a este sol canicular.

Esperaba un carro que debía pasar después de la una de la tarde, cuando en esas apareció una volqueta blanca Kodiak doble troque de 20 toneladas a la cual le puse la mano y paró. El conductor, un hombre valluno se alegró de tener quién le escuchara sus historias durante el viaje.

He aprendido que cuando uno está haciendo ‘auto-stop’, quienes más fácilmente le paran son los choferes que viajan solos pues, después de un largo recorrido, necesitan de alguien con quien conversar. Un hombre manejando con una dama al lado, nunca se detiene, y menos una dama sola.

DT
Doble troque en el que viajé por Belalcázar.

Pues sí que mi chofer me contó historias de cuando fue conductor de bus hasta ahora cuando hace viajes transportando traviesas de concreto desde el corregimiento de Zaragoza, cerca de Cartago en el Valle, hasta Arauca en Caldas. El hombre muy amablemente detiene el vehículo cada que yo le solicito, para tomar una foto.

Como ahora se está rehabilitando la vía férrea de Cali hasta Medellín, lo que mi amigo trae de Zaragoza son los durmientes para colocar encima los rieles. La ventaja de hacer el recorrido por esta vía es que se gana un peaje.

Fue este un viaje de película, sentado como en un segundo piso pues la cabina es muy alta y el motor hace poco ruido. Por supuesto que no dejo de admirar ese carro tan grande, modelo 2008 que cualquiera quisiera manejar.

PC
Paisaje al rededor de la carretera.

El panorama desde El Crucero hasta Belalcázar es entretenido. Cafetales verdes, un cielo azul muy iluminado y vista a veces hacia Viterbo en el occidente o hacia Manizales al oriente.

Y hay sitios desde los cuales la vista es de 360º, espectacular. No habría otro día mejor para viajar por estas montañas encumbradas y con un paisaje sobrecogedor. Con razón cada año se celebran en Belalcázar las ‘Fiestas del Paisaje’ y este año 2016 prometen ser las mejores.

CU
Ingreso al casco urbano de Belalcázar.

Mi amigo y yo no dejamos de conversar, él necesita hablar y a mí me encanta escuchar historias.

Pasamos por una vereda llamada La Habana, y luego otra más hasta que, en solo 10 minutos estuvimos en Belalcázar. Toda esta cuchilla es muy poblada y está cultivada sobre todo de  café.

Aparentemente Belalcázar es solo una calle larga, pero no, se extiende un poco hacia el occidente por donde está la iglesia y el parque.

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Edificación en el marco de la plaza.
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Calle principal con el Cristo al fondo.

Ya en el centro de Belalcázar, el conductor accedió de muy buena gana a que me fuera con él  hasta La Virginia, esta misma tarde. Así que seguí feliz en mi puesto de privilegio tan apropiado para no perderse nada de este paisaje de ensueño.

Seguimos de largo por Belalcázar hasta el extremo sur en donde está el Cristo que, desde los años 80 cuando viajaba de Cali a Medellín, observaba desde la troncal con deseos de subir hasta acá. Pues hoy se hizo realidad ese sueño. Todo llega, a su tiempo.

La imagen se ve mejor de lejos que de cerca porque no es una escultura muy prolija, pero de todas maneras se aprecia imponente a pesar que la cara es desproporcionada para el resto del cuerpo.

Parece que tiene escaleras internas para subir por dentro, pero lógicamente no podía demorar más a mi conductor. Lo maravilloso es que el sol de la tarde le da a la imagen tal brillo y fulgor que no podría verse mejor, contra este cielo de fantasía.

ML
Cristo, mejor de lejos que de cerca.

En un caspete cerca de las escalas para subir al monumento invité a mi amigo a una gaseosa con unos buñuelos a los que les echaron queso sin miseria, deliciosos.

Subí algunas estaciones del Vía Crucis para enfocar mejor y después de unos minutos continuamos el camino hacia La Virginia.

Por este lado del Sur de la cordillera el paisaje sigue siendo inigualable. Se observa al fondo La Virginia, plano y bien trazado; también haciendas con potreros verdes y algunas parcelaciones de lujo.

PP
Panorámica del pueblo.

Por este sector la carretera tiene muchas curvas pero el pavimento está en perfecto estado.

Cerca de las partidas para Pereira a la izquierda, hay una fábrica de almidón de yuca donde estaban aprovechando el sol canicular, para secar el producto ya molido.

Y así terminó mi visita a Belalcázar, pueblo ideal para recorrer en un día de verano.

Según el último censo, este municipio tiene un total de 11.800 habitantes, de los cuales 5.000   viven en el pueblo y 6.800 en el campo.

El burgomaestre hasta el 2019 es el señor Jahir Álvarez.

 

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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