Calamar (Bolívar)

Miércoles 28 de octubre de 2015

Cualquier desprevenido que llegue a Calamar, posiblemente se aburre. Y es que el pueblo en sí no tiene buena infraestructura de servicios y ofrece muy poco para ver… hasta cuando comienza uno a detallar su arquitectura.

BA
Baldosa antigua en residencia de Calamar.

Qué descreste. Las fachadas, los arcos interiores y la baldosa son de revista. Hay residencias con evidente influencia libanesa, algunas casi en ruinas, pero de una riqueza impresionante en cuanto a detalles y diseño.  Eso es cosa de locos…

Llegué a este municipio a orillas del río Magdalena, procedente de Suan. Una bici-taxi me entró al centro del pueblo, en busca de hotel. Ni siquiera tienen nombre o aviso, son residencias habilitadas como hospedaje.

PBC
Paolas o bici-taxis a la espera de usuarios.

Creo que me va a tocar dormir en uno de los hoteles más regulares de los que he arrendado. Pero me siento muy cansado, aunque satisfecho por todas las cosas que viví hoy.

En una casa de familia arrendé una pieza por $30.000, muy costosa para una habitación tan básica y baño con agua chorreada, aunque con aire acondicionado a partir de las siete de la noche. Esta tarde me tocó el baño con totuma, porque están racionando el agua en Calamar.

AM
Edificio sede de la Administración Municipal.

Una bici taxi me llevó por mil pesos hasta la Alcaldía y la cuadra donde están las panaderías, muy cerca del muelle, a orillas del río Magdalena.

Aquí a la Alcaldía le dicen el Palacio, y ese es el nombre que exhibe en la fachada.

Ahí donde termina el camellón está la escultura de Bolívar y el busto de Enrique J. Arrázola, un prohombre quien fue el primer director del Banco de la República.

Calamar no me ha causado la mejor impresión, tiene algún movimiento comercial, pero le falta hidalguía, no se ve mucho aseo ni orden.

CR
Bello edificio de Calamar, casi en ruinas.

Como en todos estos pueblos, sí hay buena arborización en las calles y varios edificios republicanos, casi en ruinas, como recuerdo de la edad dorada de Calamar.

La construcciones más representativas de mejores épocas son las edificaciónes de dos pisos que se encuentran frente al río y no todas están habitadas.

Estuve fotografiando ‘La Casa Blanca’, una mansión de estilo libanés que perteneció a don Antonio José y su hijo Luis Sacbini. Eran las familias más prestantes de toda esta zona de la depresión del Río Magdalena, dedicadas casi siempre al comercio de telas.

CB
‘Casa Blanca’, testigo de mejores épocas.

La casa blanca’ tiene en la portada el nombre Élida. Es una mansión tan bella que allí se grabó parte de la telenovela ‘Música Maestro’, en la cual actuó Pacheco y fue una remembranza de la vida de Lucho Bermúdez.

En esta casa funcionó un Club para la alta sociedad calamareña.

La Casa Blanca tiene forjas con diseños encantadores en las ventanas y puertas. Las columnas que hay entre el comedor y la sala, le dan un toque muy elegante a la residencia.

OM
Otro mosaico de hermoso diseño.

Y nada como la baldosa del piso, con diseños exclusivos.

Esta casa fue construida en 1.922, o sea que está cerca de cumplir el siglo.

En la esquina hay otra residencia de familia libanesa, pintada ahora de color verde, con forja hermosa pero a raíz de las inundaciones del 2011, le cambiaron la baldosa antigua por una actual.

Estuve por la carrera primera, la que bordea el Malecón. En la Bodega Flor del Trigo fue mi almuerzo. Mil pesos de queso, un pan de uva

IL
Sala de una residencia con influencia libanesa.

barranquillero y una gaseosa de 192 ml. que, en estos pueblos cuesta $700 o hasta $500, como acá.

El malecón de Calamar fue la vía más importante durante los años dorados de la Costa Caribe. Ahora es una vía con basuras y varias casas antiguas muy deterioradas.

La Plaza de Mercado también es antigua, con columnas y arcos, pero se ve muy descuidada. Me recuerda la galería de Lorica.

CD
Aquí arranca el Canal del Dique, hacia Cartagena.

El Canal del Dique empieza acá en Calamar. Desde la carrera primera se ve muy bien el brazo que se separa del Rio Magdalena y sigue hacia el puente donde comienza la carretera para Santa Lucía.

A las bicitaxis les dicen también Paolas. Salí en Bici-Coche a la plaza de Mercado. Fotografié la galería, muy descuidada, sobre todo en los puestos para la venta de pescado.

Hacia el norte hay varias casas muy bellas, pero casi en ruinas.

PM
Plaza de mercado antigua.

Como la de Graciela y Sonia Campuzano, descendientes de Antonio José Sacbini y Griselda Sacbini.

Se trata de familias sirias que se asentaron en Calamar, cuando hasta acá llegaba el tren de Cartagena y las mejores familias abordaban buques de lujo para viajar por el río Magdalena.

Esta casa de Sonia no está en buenas condiciones, pero tiene dos tipos de baldosas con diseños únicos.

FS
Hermosa residencia de la familia Sacbini.

Luego pasé a la casa de Yolanda Paternostro con balcón y vista al río. Muy amable la señora me hizo un tour por toda la residencia.

Yolanda es descendiente de Antonio Paternostro Campuzano y María Odorizzi Gioretti.

Calamar aún no tiene alcantarillado, con el agravante que seguramente toda la suciedad cae directamente al río Magdalena.

Parece que ese es uno de los propósitos de del nuevo alcalde Yesid Yassir.

CE
Esquina ochavada de otra casa emblemática.

Ojalá porque, qué tal un pueblo con 21.000 habitantes, y once mil en el casco urbano, sin ese servicio en pleno siglo XXI.

En general la gente está contenta con el nuevo burgomaestre.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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