Montecristo (Bolívar) 2/2.

Recorrido urbano.

Al atardecer del sábado en Montecristo, contraté a Yair para dar una vuelta por el pueblo en su moto.

Primero fuimos al extremo oriental, una zona hermosa donde se ven vacas de distintos colores y frondosos árboles con ramas amarillas. Y los prados verdes muy fértiles en esta época de invierno.

TP
Paredes en ‘tabla parada’.

Me llama la atención cómo algunas viviendas tienen paredes con tablas de madera y pintadas de colores como son las casas de la arquitectura de la colonización antioqueña. Josías Parra cuenta que según William Ospina, ese tipo de construcción de ‘tabla parada’, fue traído al país por parte de los mineros ingleses.

PC
Puente sobre el canal.

En el recorrido pasamos los dos puentes sobre el río Montecristo: el de cemento y el colgante. Guardadas las proporciones, el primero se parece al ‘Puente de los Suspiros’ en Venecia.

Abajo en el espejo de agua había niños que disfrutaban de un baño con sus amigos. Expresividad, risas, juegos y diversión total.

PI
Un pueblo con muchos niños.

Otra novedad que encuentro en este pueblo es la gran cantidad de hijos de la guerra: pelaos que rondan los 15 años.  En todas las calles es frecuente encontrar barras de chicos jugando entre sí. A fines de los 90 las Farc y los paramilitares azotaron la población, hubo varias tomas y muchos muertos.

Hoy sábado vísperas de puente abundan las ventas callejeras de comidas rápidas. La música está en todas partes, invade las calles a partir de los equipos de sonido de cada bar.

HM
Homenaje al minero.

En la ‘Y’ donde se levanta el monumento al minero, tres bares se disputan el volumen de la música que cada uno coloca. Escribo estas líneas en las mesas afuera del Bar y Salón de Billares 315.

Hacia las nueve de la noche llegué al Hotel a descansar. Me sentía tan satisfecho y cansado, que poco me importó la prédica de los pentecostales que congregaron a sus fieles en la cancha del frente.

Al comienzo interpretaron canciones con mensajes religiosos en ritmo de vallenato que, hasta se escuchaban bien.

RF
Reunión de fieles.

Pero al terminar hubo una especie de show, de un hombre especialista en el asunto, el cual predicaba y al terminar se le escucha llorando con la idea de que este mundo no vale la pena, lo importante es la vida después de la muerte. No qué estrategia tan apropiada y efectiva para pescar incautos y adormecer consciencias mediante el temor.

Domingo 5 de noviembre de 2017

Llovió a cántaros en la madrugada, así que el río amaneció crecido y en el pueblo todo con un brillo reluciente.

PC
Parque central.

En la calle desde donde salen las chalupas, averigüé el viaje hasta Nechí. Para asegurar un puesto con sombra, pagué los $45.000 por anticipado, como acostumbran cobrar los chaluperos.

Estos conductores no tienen uniforme, el de hoy se distingue por su camisa abierta y la cadena de oro que luce en el pecho.

Todo acá es informalidad. La salida, claro está, no es a una hora precisa, sino cuando el chalupero decida.

AM
Alrededores de Montecristo.

Mientras se llega el momento de salir converso con el dueño de una canoa, de esas largas y pesadas que ve uno transportando carga por el río. Generalmente van cubiertas con una carpa negra encima. No sabía yo que cargan hasta 50 toneladas o sea el equivalente a lo que llevan por carretera una mula y un doble troque. Pero hay otras tan grandes que transportan hasta 70 toneladas.

GC
Barca con gran capacidad de carga.

Tienen estructura y todo en metal, las fabrican en Yatí y Magangué y, atérrese: el costo de una de esas estructuras es de solo diez millones de pesos. Claro, no llevan sillas, ni conexiones eléctricas, ni llantas, ni nada. 10 millones son nada frente a los 300 que cuesta una doble troque. O los mil millones que alcanza a valer un bus Duo.

AM
Agua y monte.

A las 7:15 de la mañana por fin zarpamos de Montecristo con destino Nechí, en un viaje que durará dos horas. Vamos únicamente ocho personas más otra que en ‘plena mar’, se trasbordó de un bote a este en el que vamos. La ciénaga es un espejo de gelatina a través del cual avanza la embarcación. El reflejo del firmamento y las montañas imprime en el agua figuras caprichosas, psicodélicas.

Hicimos una pequeña escala en San Jacinto del Cauca para subir otro pasajero y seguimos directo hacia Nechí.

PR
Paisaje reflejado.

La ciénaga se ve hermosa, a esta hora temprana y después que el aguacero de la madrugada dejó todo lavado y fresco. Todo un disfrute para la retina.

Acá habitan en total 16.000 montecristinos, 7.000 en el pueblo y 9.000 en las veredas.

El alcalde de Montecristo  hasta su muerte en el 2018 fue el señor Bedout Salgado.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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