Pamplonita (norte de Santander).

Al sur del departamento de Norte de Santander y en límites con su hermana mayor, se encuentra Pamplonita. 60 kilómetros la separan de Cúcuta y 10 de Pamplona.

Panorámica.
Pamplonita. (Foto cortesía Alcaldía).

Para llegar a la plaza hay que subir solo tres kilómetros desde la vía troncal que une a Cúcuta con Pamplona. Una pasajera que venía conmigo en el bus los subió a pie.

Balcón.
Casa esquinera.

‘Tierra fértil, de herencia musical’.

Pamplonita es un pueblo pequeño limpio, acogedor y de mayoría campesina, con solo 800 habitantes en el centro urbano.

Lo primero fue detallar el parque central un tanto inclinado, con kiosco, rotonda, deslizadero y tobogán para delicia de los niños.

Los dos poderes: político y religioso, se encuentran frente a frente en una de las esquinas de la plaza. Y es que Pamplonita es un pueblo de arraigadas creencias religiosas.

Iglesia parroquial.
Virgen.
Imagen de N. S del Rosario.

El templo parroquial Nuestra Señora del Rosario, de una sola torre, todo pintado de blanco es Monumento Nacional, aunque bastante sencillo pero sobrio.

En el centro del altar se ve el óleo de la Virgen con perlas y marco dorado que data del siglo XVI.

Decoran el centro una imagen del Corazón de Jesús con los brazos abiertos y el busto de Rodrigo Mantilla, cuyo rostro me recuerda al ‘poeta de la raza’ antioqueña. 

Cristo.
Cristo Rey en la plaza.
Rodrigo Mantilla.

Un seminarista amable me invitó a conocer por dentro la casa cural, una mansión de patio interno y frente amplio.

Desde el 2009 se celebra en este municipio, el ‘Festival Nacional de Música Andina Colombiana Rodrigo Mantilla’, en homenaje al tiplista norte-santandereano que no nació acá pero sí vivió algunos años en Pamplonita.

Un hombre, una leyenda.

Hacia arriba está la casa de Luis José Rangel Rangel, un señor de 82 años quien vivió 52 de ellos en compañía de su amada esposa Beatriz Rangel Rangel. Como quien dice había que afirmar la estirpe de los Rangel, a como diera lugar.

José.
Don José Rangel.

Y es que Luis José es sobrino de Gerardo Rangel, padre de Oriol Rangel Rozo, el famoso pianista nacido en Pamplona y muerto en 1.977.

Este don José es toda una leyenda. Por él supe que antiguamente Pamplonita se llamaba ‘San Isidro de Chopo’ en memoria de Chepo, el indio indomable de esta región.

Pero a quien más recuerda el viejo es a su amadísima esposa quien murió hace dos años. Formaron una pareja ejemplar, cuatro obispos vinieron a los funerales de doña Beatriz y en su honor José cuida ahora el jardín con anturios rojos y flores blancas que, con tanto esmero plantó su amada.

Un italiano que los visitó hace unos años, se admiraba al ver cómo la pareja Rangel vivían tan felices sin hijos y sin dinero, pero en una casa tan acogedora y bien ubicada.

Mientras hablaba con don Luis José, disfruté de un ramo de uvas de la parra que sembró él en la parte de atrás de su casa.

Uvas.
Uvas en el patio.

Más allá del centro.

Me recomendaron visitar la Piscina Municipal. Por allí estuve cuando bajaban los bañistas tiritando de frío y con las yemas de los dedos hechas arrugas. El cementerio local también está por esos lados.

Vía.
Camino a la piscina.

Alguna Administración Municipal construyó el Centro Recreativo La Sabana con piscina y ambiente campestre.

En la vereda Batagá, el Santuario del Señor Caído, sitio de peregrinación de los pamplonitenses. El sendero que lleva al santuario tiene en cada cruz un elemento propio de la cultura pamplonitense: durazno, tiple, guitarra, etc.

Una de las maravillas de la ingeniería nortesantandereana es el Puente de Potosí, en cal y canto y con arco de medio punto. Por allí pasó el Libertador Simón Bolívar en varias ocasiones cuando visitó Pamplonita.

Cristo.
Imagen del Señor caído.
Puente.
Puente Potosí (Foto Alcaldía).

El Pozo del Pato es un balneario precioso con cascada copiosa, de  aguas frescas y buena profundidad.

En la vereda Matagira, construyeron la Granja Experimental Villa Marina, con senderos ecológicos, donde hacen prácticas los estudiantes de Agronomía de la Universidad de Pamplona. También ofrece espacios e instalaciones para la práctica de deportes de aventura.

Granja.
Villa Marina. (Foto Alcaldía).

Cerca de las seis de la tarde espero el colectivo que cobra $3.500 para llegar hasta la carretera troncal y desde allí recorrer los 11 kilómetros que separan a Pamplonita de su hermana mayor: Pamplona.

Hermoso bambuco.

En honor a este municipio los invito a escuchar ‘Las Brisas del Pamplonita’, un bambuco con letra de Roberto Irwin y música de Elías Mauricio Soto, que interpretaba muy bien el maestro Jaime Llano González.

‘Y si al correr de tus ondas ves que su pecho se agita,

Dile que a mi amor lo alientan las brisas del Pamplonita’.

Casa cural.
Interior de la Casa Cural.

El río Pamplonita nace en Pamplona, recorre Pamplonita y otros municipios nortesantandereanos, baña a la ciudad de Cúcuta y desemboca en el río Zulia. Más adelante el Zulia vierte sus aguas al Río Catatumbo antes de desembocar en el Lago de Maracaibo. 

Cuenta Fernando Rojas Quiñones que el maestro Oriol Rangel propuso para su grado universitario interpretar al piano el bambuco: ‘Las Brisas del Pamplonita’. Como el jurado no lo aceptó, el pamplonés prefirió no graduarse y la verdad que el cartón no le hizo falta.

Acá habitan en total 4.600 pamplonitenses, 800 en el pueblo y 3.800 en las veredas. 

Alcaldes de Pamplonita han sido: 2008-2011 Henry Cruz; 2012-2015 Guillermo Bermúdez García; 2016-2019 Francisco Alexander Contreras Rico y hasta el 2023 es el señor Samuel Mejía Araque.

Foto de la portada: Cortesía Cens – EPM.

Domingo 27 de agosto de 2017

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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