Santo Domingo (Antioquia).

Cuna del Costumbrismo.

El viaje a Santo Domingo desde Alejandría fue muy agradable. En una buseta vieja pero potenciada y de recorrido calmado debido  a la carretera sin pavimentar por la cual anduvimos. A paso lento es muy bueno porque hay tiempo suficiente para detallar las hojas de los árboles, las flores, las casitas campesinas y hasta para saludar a los niños que salen a ver pasar la máquina.

Por esta época los carboneros están llenos de lisonjas de color entre violeta y rosado, preciosas. Hay cantidades de ellos durante el trayecto. Lástima que también se ven los rastros de la deforestación que ha sufrido el sector y casi todas las quebradas están desprotegidas del sol.

A partir de Naranjal se asciende hasta un alto desde donde se empieza a divisar el frontis y las primeras casas de Santo Domingo. Ya en la plaza, morral a la espalda, y a caminar.

Kiosco.
Kiosco en la plaza.

Nadie daría cinco centavos por el paseo de hoy a la tierra de Tomás Carrasquilla: apenas pisé tierra comenzó a lloviznar.

Pero, en pocos minutos, el panorama pasó a ser un día espléndido de sol abierto y firmamento azul, ideal para viajarenverano. 

Pueblo fotogénico.

Santo Domingo es uno de los pueblos antioqueños con más motivos para fotografiar: la iglesia, el parque, los balcones tan bellos que engalanan la plaza principal; personajes típicos y cerraduras antiguas que conservan muchas puertas de las viviendas. Las fotos que acá se toman son de competencia.  

Calle.
Calle central.
Aldaba.
Cerradura antigua.

Por ejemplo la iglesia, tiene detalles de diseño exclusivo como las escaleras en caracol que sube al coro, con curvas caprichosas en los pasamanos: arriba tienen formas inesperadas que conducen hasta los puntos más altos de la iglesia.

La cúpula del templo principal es de admirar; los vitrales con imágenes como la de Santo Domingo de Guzmán y Santa Bárbara poco comunes y bien elaboradas, también el zócalo en lámina grabada es toda una reliquia, seguramente fue traído de Europa a principios del siglo pasado, lo mismo la pila bautismal en mármol de carrara, que aún se conserva en el templo parroquial.

Escaleras.
Escaleras en caracol.
Templo.
Interior del templo.

Hubo dos cosas que me llamaron la atención en la iglesia parroquial: la primera, que el púlpito en mármol, se encuentra en el lado izquierdo, y no a la diestra como en casi todas las iglesias y la segunda que, cuando en la iglesia de Santo Domingo se habla de ‘subir al altar’ no se está hablando en metáfora sino que de verdad, el sagrario está más arriba que la entrada, es decir, el piso de la iglesia tiene una pendiente continua desde el ingreso hasta el presbiterio.

Agujas.
Estilos incompatibles.

Lo menos aceptable del templo son las terminaciones de las torres, hechas sin gusto por algún cura que no se asesoró de un arquitecto u optó por agujas de tan poco gusto y bajo costo, muy diferentes a las terminaciones barrocas que cayeron por la fuerza del movimiento telúrico en 1.961.

La casa cural y muchas viviendas del centro ostentan fachadas interesantes  y bien conservadas.  A un costado de la iglesia salen las ondas hertzianas de la emisora parroquial, ‘la más bacana’.

Cúpula.
Elegante cúpula.

Algo chistoso en la alcaldía.

El Palacio Municipal, de mansión tiene bien poco, baste decir que la cubierta de la edificación, de tres plantas, tiene techo de Eternit y no en teja de barro. 

Para promover el blog entre los funcionarios de la Alcaldía, subí al tercer piso y a un funcionario que bajaba le pregunté:

‘¿- Oiste, vos en qué dependencia trabajás? –

A lo cual me respondió muy tranquilo:

‘Yo soy el alcalde’.

Entonces sorprendido saludé a Carlos Enrique Restrepo, quien me descrestó con su amabilidad y sencillez.

Angeles.
Seres angelicales.

Me entero que hacia el occidente del casco urbano, por donde hay una antena de celular, está el camino que en unos 20 minutos llega hasta Las Cuevas de los Indios, uno de los destinos turísticos de Santo Domingo.

Atractivos en el centro.

A un lado de la Alcaldía de Santo Domingo se conserva el Teatro Margarita María Monsalve Estrada, de aspecto discreto.

Teatro.
Teatro Margarita Monsalve.
Balcones.
Esquina de la Casa Museo.

En los cuatro costados de la plaza se conservan balcones coloniales con pilares y barrotes, excepto dos o tres viviendas a las cuales les construyeron miradores modernos. La mayoría exhiben plantas colgantes de begonias, besos y novios.

No recuerdo otra plaza de pueblo con balcones en todo el marco de la plaza. Desde uno de ellos, donde queda el salón del Concejo Municipal, se toman interesantes fotografías de la iglesia y el parque.

En moto-ratona se puede llegar hasta la capilla antigua del Sagrado Corazón, de estilo barroco y fachada en ladrillo. Allí cerca está la Casa de los Ancianos y el Hospital de Santo Domingo.

Capilla.
Capilla Sagrado Corazón.
Faroles.
Faroles en el atrio.

Pero volvamos a la plaza central que toda ella es un museo al aire libre. Allí vale la pena detallar los perros en la fuente del parque, los faroles en el atrio eclesial y el kiosco antiguo a un lado del espacio público.

A fines de octubre hasta el primer puente de noviembre se realizan en Santo Domingo las festividades del Chalán y la Ganadería.

Personaje.
Personaje del pueblo.

Biblioteca del tercer piso.

El hijo ilustre de Santo Domingo fue don Tomás Carrasquilla. En uno de las esquinas de la plaza, calle 13 con carrera 15 está la casa donde vivió el novelista antioqueño residencia que, afortunadamente, ya fue restaurada y es propiedad del municipio.

La Biblioteca del Tercer Piso fue un santuario de las Letras a finales del siglo XIX cuando Tomás Carrasquilla y Francisco de Paula Rendón mandaban traer libros de España y Francia para alquilarlos entre los contertulios a un peso cada volumen.

Aún se exhiben allí unos mil tomos de obras en francés y español que se conservan como un tesoro.

Biblioteca.
Biblioteca del tercer piso.

Hace poco se celebró en Santo Domingo el sesquicentenario del natalicio de Tomás Carrasquilla. Una urna de la biblioteca conserva el manuscrito de su novela ‘Frutos de mi tierra’.

Otro Museo interesante para visitar en ‘La Cuna del Costumbrismo’ es el Museo de la Música, a cargo de Augusto Arango Franco, un melómano con más de 15.000 LPs y muchas más piezas de colección.

Me voy antojado.

El regreso a Medellín fue por la carretera que baja de Santo Domingo hasta Molino Viejo. A mitad de camino hay un sitio de amplia panorámica, con vista incluso hasta Barbosa y la subida a Matasanos.

Desde la estación Botero, corregimiento de Santo Domingo se va al balneario El Oasis donde está el tobogán natural tallado por la vertiente sobre la roca, muy visitado los fines de semana.

Viniendo de Cisneros, antes de llegar al pueblo se pasa frente a la escultura ‘La Montaña Embarazada’, esculpida por Dubián Monsalve en el talud de la carretera.

Son un descreste los paisajes verdes de montañas altivas, el valle del río Porce, las veredas de Barbosa al norte y la vía para Cisneros hacia al oriente.

Fuente.
Los perros de la fuente.

Alcaldes de Santo Domingo han sido: 2004-2007 Carlos Enrique Restrepo; 2008-2011 Jaime Humberto Sánchez Velásquez, quien murió trágicamente en Medellín, un mes antes de terminar su mandato, 2012-2015 Fabio Ignacio Mira 2016-2019 Liceth Astrid Márquez Vergara y hasta el 2023 Mario Alberto Monsalve Hernández. 

Este municipio tiene en total 11.500 habitantes, de los cuales en la cabecera municipal habitan 2.200 y el resto: 9.300 viven en el campo.

Miércoles 15 de octubre de 2014

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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