Raíces y Alas.

Emprenda ahora y vuele después, una propuesta docente.

Después de visitar más de mil municipios en Colombia, me ha impresionado cómo: los campos están habitados solo por ancianos; la mayoría de los municipios pierden población año tras año y  los jóvenes emigran a las ciudades, muchas veces con sus familias.

El Problema

El espejismo de un salario mínimo con prestaciones, atrae a muchos habitantes de los pueblos que dejan sus comarcas para ir a pasar trabajos en ciudades como Bogotá, Medellín o Cali.

Ello a pesar que en las ciudades el ambiente es caótico, sobre todo en cuanto al transporte y más que todo en Bogotá.

Además en los centros urbanos, todo implica dinero, la vida es más costosa que en los pueblos y la comunicación con otros: mínima.  

Alas.
Hoy los jóvenes quieren alas.

Para los jóvenes que dejan los municipios, un semestre de universidad cuesta una fortuna, así que muchos bachilleres desisten de continuar sus estudios y se ven obligados a trabajar por salarios bajos.

De acuerdo con estadísticas recientes, el 55% de la población mundial es citadina y los pronósticos señalan que para el 2050 el porcentaje subirá al 70%.

El ideal de un desarrollo sostenible en el ámbito económico, social y ambiental, está lejos de lograrse. 

La esperanza

Ante amenazas por el calentamiento global, epidemias como el corona-virus, la corrupción, las manifestaciones populares,  muchos esperan que la tendencia de crecimiento urbano se revierta a partir del 2030 o antes.

Mi convicción es que en Colombia debemos anticiparnos a ese momento y desde ya promover el que los lugareños permanezcan en sus pueblos, donde el costo de vida es mucho menor, la vida es apacible y los ciudadanos se conocen y se ayudan mutuamente.

La oportunidad

Mientras haya Internet en los pueblos, todo el conocimiento está a disposición de los jóvenes.

El mundo digital ofrece posibilidades infinitas para la creación y promoción del conocimiento. El comercio global cabe en una mano, y es del tamaño del celular.

A los jóvenes les digo: apórtele a su pueblo y a usted mismo. Emprenda ahora y en unos años viaje por Colombia y el mundo.

  • Conozca las 17 veredas de su municipio. Que su viaje a la ciudad o por el mundo, sea como turista, no como inmigrante.
  • Aprenda de programación y sistemas, mire videos en Youtube sobre cómo funcionan los celulares. En su localidad con 5.000 habitantes el 70% tienen Smartphone. Hay 3.500 posibles clientes que necesitan que alguien les repare o actualice su celular.
  • Es usted conciliador: Mejore la convivencia en su casa, evite que sus padres se separen; erradique la violencia de su hogar. Hable con su papá de los perjuicios del alcohol, sea feliz haciendo feliz a otros.
  • Sea sujeto, no objeto del entretenimiento; sea protagonista, no espectador: en el tiempo que gasta viendo ‘A otro nivel’, lidere un espectáculo musical para las próximas Fiestas del Retorno. 
  • ¿Le gusta el futbol? Organice un torneo infantil inter-barrios y conviértase en caza-talentos para equipos profesionales.

La dificultad

Los empleos son cada vez más escasos y se hace imperioso emprender, crear empresas, investigar, arriesgarse, aprender de los errores.

Pero nuestros jóvenes no están capacitados para la época que les tocó vivir, de cambios bruscos y rápidos, desafíos enormes y riesgos constantes.  

Con padres que les proporcionaron todo lo material, nuestros muchachos adolecen de habilidades blandas como disciplina, auto-control, aprovechamiento del tiempo libre, trabajo en grupo, capacidad de logro, resciliencia…

Nuevo modelo de educación

En mi concepto, es necesario volver a la época en la que papá o mamá permanecían en el hogar al cuidado de los hijos hasta los cinco años de edad, mientras el otro cónyuge trabajaba para conseguir el sustento.

Valores como la responsabilidad, el comportamiento ético, trabajo grupal, la puntualidad, el esfuerzo por un ideal se aprenden únicamente en el hogar con papás cercanos y comprometidos.

Hoy los hijos tienen Smartphone, usan ropa de marca, no les faltan las diversiones, pero se muestran inseguros, faltos de iniciativa, violentos, depresivos, egoístas y aislados.

Los diplomas son cada vez menos requeridos. Las empresas hoy buscan jóvenes que a los 20 años ya tengan un sueño, hayan intentado varios emprendimientos, demuestren capacidad de logro, hablen un segundo idioma y sepan de programación.  

Sobre todo en el campo de la tecnología existen muchos ejemplos de empresarios que en un garaje y sin haber obtenido certificado de estudios, abrieron nuevos caminos en innovación y comunicaciones.

Apple fue posible gracias a un Steve Jobs sin diploma,  Mark Zuckerberg creó Facebook sin tener un cartón y Bill Gates creó Windows desde su casa.

En Colombia tenemos sobrados ejemplos de personas que exploraron otras inteligencias, más allá del razonamiento lógico o matemático: visual, kinética-espacial, lingüística, inter-personal, intra-personal. Con disciplina y persistencia muchos compatriotas nuestros han escalado posiciones y hoy ante el mundo, son modelos en su especialidad.

7 inteligencias.
Imagen tomada de Internet.

Egan Bernal, James Balbin, Gabriel García Marquez, Shakira, Falcao, Fernando Botero, Luis Fdo. Quintero, Juanes, Katerine Ibarguen… Ninguno de ellos tuvo fortalezas lógico-matemáticas.

Futbolistas.
Foto tomada de El Colombiano.

Increíble la cantidad de mujeres futbolistas que comenzaron en sus pueblos y ahora juegan en países europeos.

¿Qué hacer?

Motivar a los jóvenes para que se ‘reseteen’, partan de cero, adopten nuevas actitudes, enfrenten desafíos, tengan una actitud pro-activa.

No es fácil, máxime que en Colombia y en el mundo escasean líderes positivos y que algunos profesores carecen de vocación y para ellos la docencia no es una pasión sino una forma de ganarse la vida.

A la mayoría de los maestros les toca sufrir las consecuencias de niños que no tuvieron en el hogar su primera escuela: de valores, con límites, sin violencia.

Educación hogar.
Imagen tomada de Internet.

Padres de familia, docentes y líderes juveniles deberán ayudar a que cada joven descubra sus habilidades y gustos, fortalezas y sueños, destrezas y ambiciones y a partir de ahí y con ayuda de Internet, en sus pueblos, sin necesidad de ir a las ciudades, desarrollen proyectos de emprendimiento y, seguramente después de muchos intentos fallidos, consigan trabajar en aquello que disfrutan y para lo cual son competentes.

Difícil, claro, y mucho. Pero toca trabajar en esa dirección, no hay otro camino.

Ahora cuando he superado la meta de mil pueblos visitados en Colombia y cuando repaso los municipios que más me han gustado, comparto estas ideas con maestros y estudiantes de décimo y once. Ya he dictado charlas en los establecimientos educativos de Quípama, Villa Gómez, Guateque y Garagoa.

Colegio Enrique Olaya Herrera de Guateque.

Infortunadamente el mío por ahora, es un esfuerzo aislado, pero espero encontrar personas que se comprometan con el propósito y juntos logremos sacar adelante a muchos emprendedores juveniles.

Invito a los pensionados para que aprovechen sus experiencias y conocimientos y contribuyamos a forjar un mejor futuro para los jóvenes. También a las Cajas de Compensación y en general a todas las entidades que trabajan por la educación.

La mayoría de los jubilados queríamos cambiar el mundo en los años 60. Pues ese sueño sigue siendo imperioso y ahora estamos mejor capacitados. Se trata de ser feliz, trabajando por la felicidad de otros.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

2 comentarios en «Raíces y Alas.»

  • el 22 mayo, 2021 a las 3:20 pm
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    Muy bueno, interesante y provechoso sobre todo para la juventud de hoy, su hermoso artículo «Raíces y Alas». Me gustó mucho. Felicitaciones amigo mío y reciba un abrazo con mucho cariño. DARIO Y ANITA

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    • el 25 mayo, 2021 a las 8:23 pm
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      Hola Darío y Anita, qué bueno leerlos. Y me alegra que a usted también le hayan gustado esas reflexiones que en época de paros y demás, cobran importancia. Saludos.

      Respuesta

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