Tibasosa (Boyacá).

Después de atravesar el puente sobre el río Chicamocha, el mismo que pasa cerca del Parque Nacional en Aratoca (Santander), se llega a ‘El Cruce’, el sitio donde sale la vía que va para Tibasosa.

Este es un municipio preferido por turistas de todo el mundo. De ahí que conviene venir a Tibasosa en un día normal, sin tantos automóviles como se ven los fines de semana.  

Parque.
Parque principal de Tibasosa.

Matriarcado.

Desde antes de que en Colombia se tuviera la elección popular de alcaldes, en Tibasosa han mandado las mujeres.

Desde los años 70 y 80, el ‘sexo débil’ ha estado al frente de la administración municipal. Por eso Tibasosa siempre ha sido un pueblo ordenado y bien presentado, pues las damas son excelentes para administrar con responsabilidad y hacer ver todo resplandeciente.

Matronas de Tibasosa.
Jardines.
Pueblo bien cuidado.

Con razón Tibasosa ha sido varias veces finalista en el concurso de ‘El Pueblo más Bonito de Boyacá’.

Por acá se cultiva mucho la cebolla cabezona y el maíz, además de la papa y el tomate. Con la guayaba Feijoa elaboran sabajón, caramelos, jugos y postres.

Centro admirable.

La calle tercera es una vía amplia con separador y árboles frondosos en la mitad. Al final de la avenida ubicaron la escultura hecha con chatarra que representa a una pareja de danzantes.

Danzantes.
Homenaje a los bailarines.
Capilla.
Capilla Santa Bárbara.

El parque de Tibasosa es de los más bonitos que se pueden ver en Boyacá. Un espacio público que ocupa gran parte de la plaza y está decorado con palmeras corpulentas y coloridas.

Hace algunos años hubo en el centro un hermoso árbol que murió en el 2004 después de haber vivido allí por espacio de 200 años. Su tallo era tan grueso que se necesitaban las brazadas de varios hombres para darle vuelta.

En la esquina norte de la plaza se puede admirar el edificio antiguo de dos plantas en donde funcionó el Colegio de los Sagrados Corazones. En una parte de la edificación ahora solo habitan unas cuantas religiosas.

Árbol.
Tronco de árbol centenario.
Colegio.
Antiguo colegio.

Diagonal a la iglesia se distingue la alcaldía municipal que ocupa un edificio colonial con balcones hermosos. La sede administrativa le da realce al entorno y decora muy bien la plaza principal de Tibasosa.

En varios puntos del marco de la plaza ubicaron troncos de árboles grandes para que la gente se siente en ellos. Ahí me pongo a conversar con Ismael, un anciano de 80 años pero vital todavía. 

Balcones.
Balcones coloniales.

Bellezas parroquiales.

La Casa Cural de Tibasosa ocupa un predio inmenso, en el mejor punto del pueblo y con balcón extendido en el segundo piso. En la salida para la iglesia hay un corredor antiquísimo con techo en teja y tendido en caña brava.

El templo de Nuestra Señora del Rosario ofrece al visitante mil detalles para admirar. Altares en laminilla de oro, imágenes antiguas, techo en madera redonda y alfardas amarradas con bejucos.

Altar.
Iglesia parroquial.
Retablo.
Retablo en laminilla dorada.

Hay otros altares de estilo boyacense, es decir un poco campesinos que también tienen su encanto.

Como si fuera poco con la iglesia parroquial, por la entrada desde Duitama, más acá del crucero, se ubica el Museo de Arte Religioso.

Este martes de mayo la mañana estuvo gris pero a partir del medio día un sol ardiente calmará el frío y alegrará el ambiente.

Si no le temes al dueño…

Me dispuse a trepar un poco hacia la montaña. De muchas partes del pueblo se aprecia en lo alto, el frontis de la Capilla de Santa Bárbara.

También se distingue ‘Salvaje Amistoso’, una casa de campo que seguramente han habilitado como restaurante, con excelente vista hacia el centro urbano.

Como la puerta de la casa finca estaba abierta entré gritando ‘buenos días’. Al momento dos perros, uno amarillo y otro negro me recibieron rabiosos. Me detuve a esperar que me olieran e identificaran como amigo y continué acercándome a la casa de la cual no daban señales de vida.

Pero resultó que el bendito perro negro es un excelente guardián y tan pronto como vio que yo insistía en entrar a la casa, suáquete, el can me mandó el guascazo en la pierna sin ladridos previos. ¡Qué susto!

Menos mal la tela gruesa del blue jeans evitó que sus fauces penetraran la piel.  Así que con calma y mucho susto eché reversa despacio y solo descansé cuando traspasé la puerta decorada con una campana. Luego pasé por la carretera que lleva a la Capilla de Santa Bárbara.

Virgen del Carmen.
Obra de arte en madera.

A un kilómetro y medio en ascenso, está Guátika, una finca adaptada para los turistas como granja al estilo Panaca.

Ya por la tarde regreso a Sogamoso, capital de la provincia de Sugamuxi.  Pasamos por tierras verdes y fértiles que forman el Valle del Tibasosa, una extensión plana donde pasta ganado Holstein.

Alcaldes de Tibasosa han sido: 2008-2011 Jenny Rosalía Hernández Sandoval; 2012-2015 Leonardo Johny Patiño Quijano;  2016-2019 Carlos Aruro Triana Vega y hasta el 2023 es la señora Gloria Cecilia Palacios Guastar.

Acá habitan en total 12.000 tibasoseños, 4.000 en el pueblo y 8.000 en las veredas.

Fecha de la visita: Martes 25 de mayo de 2010.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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