Tremendo susto en Arauca (Arauca).

Domingo 8 de julio de 2018

Un antecedente.

Hace unos años tuve una experiencia parecida. Al llegar a Puerto Nare en el Magdalena Medio antioqueño, entré a una cafetería a tomar café. Para descansar un poco coloqué la riñonera en la silla contigua.

Casona.
Casona en el centro de Puerto Nare (Antioquia).

Lo insólito fue que, a pesar de lo cuidadoso que soy para mirar la mesa y el asiento antes de levantarme del puesto, cuando salí del establecimiento olvidé la riñonera que contenía nada menos que mi cámara Sony.

Una cuadra más adelante escuché los gritos de los lugareños que conversaban en la tienda y cuando volteé a mirar, la dueña de la cafetería venía con la riñonera en la mano:

‘Vea pues, cómo iba a dejar el revólver’ – me dijo la señora.

Y es que por esas tierras en una época imperó la ley del  más fuerte y al sentir el peso de la riñonera, lo que primero se imaginó la dama fue que: yo venía armado.

M
Malecón sobre el río Arauca en la capital del departamento.

Un caso peor.

Hace unos días, en la capital araucana, mi riñonera también fue protagonista.

En el bus de regreso a Arauca, conocí a Gregorio y Esperanza dos amigos del viaje de cinco horas y media desde Cravo Norte.

Esperanza estaba comprando el pasaje para viajar esta noche a Bogotá, donde vive. Mientras la esperábamos me quité la riñonera para arreglar la camisa dentro del pantalón y la coloqué sobre una mesa de acero inoxidable que hay en el centro del terminal.

Por estar pendiente de Esperanza que ya llegaba y de Gregorio con quien iría a visitar el malecón, me desconcentré y no fui tan cuidadoso como cuando viajo solo.

MC
Hermoso monumento al ‘Coleo’ en la avenida Rondón de Arauca.

Tomamos un taxi para llegar hasta el centro de Arauca. Cuando pasamos frente al monumento al coleo, sobre la avenida Rondón, quise tomar una foto, caigo en cuenta que no tenía la cámara. Claro, olvidé la riñonera en la mesa del Terminal de Transporte.

Y ahora ¿qué hago?

Dejé que mis compañeros siguieran en el taxi y pasé al otro lado de la vía a esperar transporte.

Detuve un auto que me dejó de nuevo en el terminal. Durante el recorrido de diez minutos, no hice sino pensar en cuál sería el camino a seguir: hablar con la administración del Terminal de Transporte, preguntar si había cámaras de seguridad, poner una denuncia, etc.

Cuando entro al gran salón central, qué veo: ahí estaba sobre la mesa la riñonera tal cual la había dejado 25 minutos antes. Una de dos: o los araucanos son muy correctos o no estamos en cualquiera de las grandes ciudades colombianas o latinoamericanas. No, qué suerte.

E
Mi equipaje sobre la mesa.

Muerto de la dicha, tomé otro taxi que me arrimó hasta el Hotel de la Tía Ercilia a encontrarme con los compañeros.

Al parecer, mi Dios también fue mochilero…

TT
Otra vez junto a la mesa del terminal.

De nuevo en el Terminal de Transporte, antes de regresar a Medellín, me hice fotografiar junto a la famosa mesa de acero ya con cara de final feliz.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

6 comentarios en “Tremendo susto en Arauca (Arauca).

  • el 1 agosto, 2018 a las 8:52 pm
    Permalink

    Que buen relato, a mi también me pasa, me quito la gorra o un saco y siempre los dejo en los buses, de buenas que no perdió la cámara, en los pueblos la gente es mas honesta y amable.

    Respuesta
    • el 2 agosto, 2018 a las 8:24 am
      Permalink

      Claro que Arauca es la capital del departamento, no es una población pequeña, pero sí, muy honrados. Saludos.

      Respuesta
  • el 4 agosto, 2018 a las 6:26 pm
    Permalink

    Gracias por toda la información tan valiosa y y las fotografías bellísimas de ugares !!

    Respuesta
    • el 4 agosto, 2018 a las 8:16 pm
      Permalink

      Me alegro que te gusten, suerte Gloria.

      Respuesta
  • el 17 agosto, 2018 a las 8:37 am
    Permalink

    Germán cordial saludo.Hace años vivo en USA y casualmente tuve la fortuna de en contrar tu página.Que agradable leer tus experiencias a lo largo de la geografía nacional.Por mi trabajo también conocí muchísimos pueblos colombianos y como El Progreso ha llegado hasta los sitios más lejanos.Tus anécdotas son hermosas.felicitaciones y sigue con tu tarea. Alberto.

    Respuesta
    • el 23 agosto, 2018 a las 8:31 am
      Permalink

      Me alegra que te haya gustado,seguire trabajando en ello, Saludos.

      Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *