El Copey (Cesar).

Sábado 26 de marzo de 2016

Llegué a Cartagena muy temprano, en vuelo de Viva Colombia. Al medio día salí en un bus de Copetrán hasta El Copey por $45.000.

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Bus de transporte inter-departamental.

En el Terminal de Barranquilla me comí un buñuelo de $2.000, pero tan delicioso!

Qué bonitos paisajes se ven a medida que avanzamos por la troncal del Caribe.

Hasta los chamizos secos por el verano, lucen hermosos con los últimos rayos del sol. Y claro recordé mis andanzas por Pueblo Viejo y Ciénaga.

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Edificio de la Administración Municipal.

En esas suena ‘Cómo vamos a quedar’, un vallenato viejo del Binomio de Oro  que suena poco, a pesar de su suave cadencia.

A mi lado va Soraya, una chica bachiller de 17 años de edad cronológica y como 25 de edad psicológica. Desde que una mujer joven converse con un veterano, es porque no es nada inmadura.

Lo chistoso fue que en Luruaco cuando le compramos arepas de hueevo al vendedor que se subió al bus, le dije a

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Casa de la Cultura en El Copey.

mi compañera:

‘¿Me dejás un traguito de gaseosa, antes que la terminés?’

La chica muy generosa, no esperó al final, sino que compartió la botella conmigo, antes de terminarla.

Delante de Ciénaga colocaron en el bus la película ‘A prueba de fuego’, que ya he visto otras veces, pero cuantas veces la pasen me atrae.

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Calles de El Copey con mucha sombra.

Qué filme cristiano tan sabio y bello. Cómo será que al final me hizo derramar algunas lágrimas, justo cuando el sol hecho una bola roja, se perdió en el horizonte.

A las 6:40 me bajé en El Copey. Una moto me arrimó hasta el hospedaje donde por $25.000 la noche, podré disfrutar de una habitación amplia, con aire acondicionado, en el segundo piso de un hospedaje en donde nadie más durmió esta noche.

Ya había oscurecido cuando salí al parque, donde había bastante gente. Claro, hoy es la vigilia de resurrección y al rato pasó la procesión con el cirio pascual.

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Celebración de la Vigilia Pascual.

Los fieles ingresaron al templo de San Roque en tinieblas y continuó la celebración con la iglesia llena. Un grupo musical anima la misa y muchos fieles están vestidos de blanco.

Por otra parte me encantó ver cómo frente a la Casa de la Cultura varias señoras repartían degustaciones de dulces tradicionales de semana santa: de ñame, yuca, leche, plátano y las llamadas ‘alegrías’, pequeñas bolas hechas con crispetas acarameladas.

El dulce que repetí, con permiso de mi colon, fue el arroz de leche que tanto me gusta.

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Delicioso arroz de leche.

Lo que se propone la alcaldía con este evento, es conservar la tradición de elaborar dulces propios de la región, para obsequiar a familiares y amigos en durante la semana santa.

ED
Con música se animan las degustaciones.

No pues estoy feliz de encontrar en El Copey un pueblo plano, tan animado y con loables iniciativas culturales.

Los niños juegan en el parque con columpios y deslizaderos, los adultos asisten a la iglesia y algunos jóvenes tocan música afuera de la Casa de la Cultura, para animar el evento gastronómico.

En la plaza hay una tarima permanente. Por estos días se ofrecen

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Juego de azar con ingenioso mecanismo.

juegos de azar como aquel para disparar con rifle o el otro con una bolita que señala la figura ganadora: pez, casa, corazón, mariposa…

Lo ingenioso del juego es que, para darle más expectativa a las apuestas,  la bola que señala la figura ganadora, baja a través de un

codo de PVC para caer en una especie de ring de boxeo en miniatura.

El acceso a la Casa de la Cultura es lo más de liso. Pero valió la pena el riesgo de entrar, cuando en el auditorio con capacidad para 360 personas, estaba ensayando el grupo de danzas.

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Ensayo de danzas en moderno auditorio.

Qué bien, cada momento El Copey me impacta favorablemente.

Por último fui al hospedaje por el computador y estuve escribiendo en la panadería con vista a la plaza.

Todo me inspira: el ambiente festivo del parque, la gente tan entusiasta, la música que suena en el bar contiguo y la botella de agua con gas que disfruto mientras trabajo.

 

Domingo de pascua 27 de marzo de 2016

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‘Alegrías’: crispetas acarameladas.

Temprano salí a fotografías ya sin gente, la plaza y los edificios públicos de El Copey: la Alcaldía, la Casa de la Cultura, las calles con tantos árboles sombríos y una que otra casa tradicional con cubierta de zinc.

Con razón a El Copey se le conoce como ‘La Villa del Cesar’.

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Iglesia llena en la celebración pascual.

El nombre de este municipio recuerda los árboles de Cope que en tiempos de la fundación abundaban en la zona.

El alcalde de El Copey, hasta el 2019 es el señor José Luis Nieves Pérez. Aquí habitan 25.000 copeyanos, 19.000 en el casco urbano y 6.000 en el campo.

La quebrada Piedras Azules y el río Ariguaní son sitios de interés para turismo de naturaleza en El Copey.

La tercera parte del territorio municipal incluye la Sierra Nevada de Santa Marta, donde habitan indígenas Arahuacos, con sus vestimentas blancas auténticas.

TC
Tren carbonero que pasa por El Copey.

Luego contraté a un señor de 73 años para que me llevara hacia Algarrobo, el municipio vecino, hasta el cual se puede llegar rápidamente en moto y por vías sin pavimento.

Saliendo de El Copey, se recorren  unos kilómetros por la vía troncal y otros paralelos a la vía férrea por donde pasa el tren carbonero. Se cansa uno de ver pasar tantos vagones, por ahí cien o mas.

 

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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