Hobo (Huila)

Hobo, ubicado en el centro del departamento y al sur de Neiva, es uno de los 37 municipios del Huila.

Iglesia.
Iglesia parroquial de Hobo.

Cuando Simón Bolívar pasó por esta región, se admiró con el árbol de ‘Jobo’ que más tarde dio nombre al municipio como Hobo.

En el mirador del kilómetro 41 agradecí sus servicios a Ernesto el moto-taxista de Paicol y abordé una buseta que venía de Pitalito.

En Hobo no hay variante para que el transporte de carga no tenga que pasar por el parque principal. Hasta las tracto-mulas deben cruzar la plaza, antes de voltear con dificultad en la esquina de la iglesia.

Tracto-camión.
Tráfico pesado por la plaza.

Con tantas ventas estacionarias el centro de Hobo no tiene imagen favorable. Pero como por acá pasan casi todos los transportes de pasajeros, hay buena oferta de comida.

Parque.
Ventas al rededor del parque.

Primer asombro.

Apenas vi que un joven salía de la casa cural, corrí a ver si me abrían la iglesia para fotografiar su interior. El sacristán consultó con el párroco y no solo me abrió el templo, sino que también pude subir hasta la cima de la torre eclesial que, como cosa rara, está aparte de la edificación religiosa.

Lo que más admiré dentro de la iglesia de San Juan Bautista fueron las ventanas en arco que se ven a lado y lado del gran salón. Por allí entra luz y ventilación suficiente para que el templo permanezca fresco. Ese es un buen recurso arquitectónico, que he visto en pocas iglesias.

Buen recurso arquitectónico.

Dentro del templo permanecen sobre el piso un par de campanas que de tanto uso, se fracturaron y están ahí como recuerdo de su pasado sonoro.

A continuación subí hasta lo alto de la torre, a través de una escalera en caracol metálica y firme que, trepa serpenteante por dentro de la atalaya. Ah, no, qué maravilla.

Por supuesto que siempre me da cutupeto, pero comprobé que las escalas eran tan seguras que no quise desaprovechar la oportunidad de mirar a Hobo desde lo alto y fotografiar la plaza y sus alrededores, con sol favorable justo a la hora del medio día.

Y sí, genial estar a esa altura, al lado de las cuatro caras del reloj y las campanas que suenan desde la torre cuadrada.

Reloj.
Reloj en la torre eclesial.

Di la vuelta por el corredor que bordea la cima, tomé fotos al pueblo y a los mecanismos del reloj y bajé en seguida a la base de la torre donde me esperaba el sacristán.

Actualmente el reloj no está en funcionamiento, se llevaron la maquinaria para arreglarla en Bogotá. Es más económico arreglar la vieja máquina que comprar un reloj digital como el que colocaron en la iglesia de Elías (Huila).

Bicicleta antigua.

Eugenio Polanía Polanía, es un patriarca hobeño que todas las tardes se sienta a la sombra de un árbol a ver pasar carros por la plaza.

En la bicicleta antigua de Eugenio di una vuelta por la plaza. Me impresionó cómo son de suaves los pedales, gracias a que su dueño mantiene la cadena bien engrasada.

Lugareño.
Bicicleta.
Vuelta en cicla.

Un viajero de Bogotá le ofreció a Eugenio compra por la cicla y de pronto hasta sale de ella para hacerse a una FZ 50, de las que no tienen cambios, pues por su peso y años, a Eugenio ya le cuesta subir a la plaza, a pesar que Hobo es un pueblo plano.

Una sorpresa más.

En seguida ocurrió otra maravilla: cuando caminaba por las calles aledañas a la plaza, le pregunté al conductor de una moto-ratona para dónde iba y de inmediato los dos pescadores que llevaba como pasajeros, me invitaron a ir con ellos al Puerto.

Mis amigos se alistan para iniciar la faena pescando por el río Magdalena. Ayer vinieron al pueblo a comprar la remesa, para a partir de hoy, internarse en el río por varios días.

Puerto.
Puerto fluvial.

Pa’ que vea, ni sabía yo que en Hobo hay Puerto sobre el principal río de Colombia.  De los pescadores aprendí que hay calandreros que riegan una cuerda con cien anzuelos y de esa manera pescan. Ellos en cambio utilizan trasmayo, esa malla amplia que riegan a lo ancho de la vertiente y luego recogen con calma para atrapar los peces confundidos en la red.

Barcas.
Brazo del río Magdalena.

Muy agradable el viaje en compañía de estos pescadores simpáticos. Llegamos al puerto y descargaron las provisiones mientras yo tomaba fotos al bote que llegaba con madera, las demás embarcaciones fondeadas en la represa de Betania y la casa vecina con piso de tierra y paredes de bahareque.

Me cuentan que por acá se puede ir por trocha a Yaguará. Yo regresé en la moto ratona a la plaza.

Mientras pasaba transporte conversé con Eugenio y su hija, habitantes de una casa campesina hermosa, con jardín florido al frente y la gallina enseñando a los pollitos a encontrar la comida entre la hierba.

Gallina.
Pollitos aprendiendo a comer.

El señor William López, rector del colegio de Hobo es exigente con los alumnos respecto a disciplina y presentación personal. Algunos lo critican pero otros como yo, aprobamos su esfuerzo por hacer de los jóvenes personas responsables y no solo con derechos sino también con deberes.

Me encantó el himno de Hobo, los invito a escucharlo:

Acá habitan en total 6.000 hobeños, 5.000 en el pueblo y mil en las veredas. 

Alcaldía.
Alcaldía.

El alcalde 2016- 2019 fue Carlos Alberto Tovar Bautista y hasta el 2023 el señor Juan Carlos Perdomo Rivas.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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