Neira (Caldas) 1/2.

Viniendo de Filadelfia, Neira no se observa sino cuando se asciende por sus calles inclinadas.

Principal arteria.

La Calle Real o carrera décima, es la más importante y comercial de Neira. Un sendero auténtico en el que las fachadas conservan la arquitectura de la colonización antioqueña.

Fachadas,
Calle Real de Neira.

La carrera décima es una vía peatonal plana y evocadora, se parece a otra calle real la de Salento, con un altillo al final que, en Neira también debería ofrecer un mirador a los visitantes.

Esa columna vertebral de Neira me recuerda además la carrera 23 de Manizales; en las tardes aquí también viene la gente a caminar para ver y ser vista por sus coterráneos.

Paseantes.
Paseo por la décima.

El nombre del pueblo se debe al general y prócer de la patria Juan José Neira, muerto el 28 de Octubre de 1.840 por defender al Dr. José Ignacio de Márquez Barreto, en aquel entonces presidente de la República (1.837-1.841).

Aquí, como en casi todos los pueblos de Caldas hay muchos salones con billares. No sabe uno qué tan prósperos serán esos negocios ahora, cuando también los hombres ven telenovelas y ya encontraron qué hacer en las noches.

Templo parroquial.

Entro a la iglesia de San Juan Bautista, la que se levanta en un costado de la plaza. Es un templo decorado con cenefas doradas en lo alto de la nave central.

Altar.
La última cena.
Coro.
Órgano en el coro.

Detrás del altar cubrieron los muros con madera que envuelve en sombras el presbiterio. Lo más destacado es el órgano tubular antiguo en el coro.

El frontis del templo se parece al de Salamina y el interior me recuerda la iglesia de Aguadas. Se me hace que los diseñó el mismo arquitecto.

En el parque principal provoca estar. Árboles frondosos y un kiosco antiguo y desocupado en un costado del espacio público, le dan al sitio un aspecto agradable.

Frontis.
Bellas edificaciones.

El parque de Neira no es completamente plano, pero se le perdona el pequeño declive en aras de las casas con balcones que rodean la plaza.

En la calle novena entre carreras 8 y 9 se ubican la plaza de mercado y la Casa de la Cultura Jesús Jiménez Gómez. La galería es amplia, con un armazón en madera antigua sosteniendo el techo y pasajes aseados en los que es fácil distinguir olores y combinar colores.

Por lo visto deduzco que Neira es un pueblo que ha tenido buenas administraciones. Gran parte de la arquitectura antioqueña está bien conservada y la comunidad dispone de una variada infraestructura cultural y deportiva.

Otras construcciones.

La alcaldía funciona en un edificio moderno de cuatro pisos con espacios acogedores, construido en 1.977.

Hacia el oriente del pueblo se encuentra la Escuela Abraham Montoya con una arquitectura tan hermosa que fue declarada Patrimonio Cultural del municipio.

Escuela.
Escolares en recreo.
Patio.
Colegio El Rosario.

Lo mismo hay que decir de la construcción en donde toda la vida ha funcionado el Colegio del Rosario, de las hermanas de la Presentación. Con corredores amplios y pilares delgados pintados ahora de blanco.

Un poco más abajo se llega al edificio antiguo, con piso de madera y arcos de medio punto donde funciona el Hospital San José. Es una obra arquitectónica clásica y emblemática del municipio.

Hospital.
Hospital de Neira.

Más abajo está el recién construido Terminal del Transporte. Se trata de una construcción en guadua con diseño propio. Próximamente se dará al servicio lo que implica que la próxima vez que visite Neira no voy a tener la comodidad de llegar directamente hasta la Calle Real o abordar la buseta para Manizales en la mismísima Plaza de Bolívar de Neira. Unas por otras.

Un poco más abajo está en Instituto Neira, una edificación grande de color amarillo por estos días en donde funciona uno de los colegios del municipio. Enseguida se encuentra el Coliseo.

Ensayo.
Coliseo.

A esta hora los miembros de la Banda ensayan sus marchas con instrumentos de viento tambores y marimbas cuyo sonido retumba en el techo y los muros del escenario deportivo.

Sin igual mirador

En seguida el programa fue espectacular. Para divisar el casco urbano por donde se oculta el sol, se me ocurrió contratar a Mauricio un moto-taxista comedido que, accedió de buena gana a subir calles empinadas conmigo de parrillero. Atravesamos el barrio Panorama para finalmente llegar a El Chalet.

Cuando coronábamos la última cuesta nos sorprendió la vista de Manizales sobre el nororiente, lo más de hermosa con la catedral y sus edificios altos en primer plano.

El Chalet es una casa grande de dos pisos construida en guadua, corredores en derredor y con una localización de privilegio en la cima de la montaña.

Chalet.
El Chalet en lo alto.

Qué maravilla este lugar, con vista  hacia  los cuatro puntos cardinales. Como es un sitio tan alto desde acá se divisan otros pueblos del norte de Caldas.

Los camperos que viajan a Pueblo Rico son otra opción de transporte pues pasan justo por la puerta de entrada a El Chalet.

En mis viajes por Colombia  he visitado muchos miradores, pero yo creo que el de El Chalet sí le gana a todos. Desde el centro de Neira esta casa se ve tan hermosa y destacada como la ideó su dueño.

Panorámica.
Panorámica de Neira.

A continuación busco otro ángulo para divisar el pueblo, esta vez por el oriente desde donde la vista nocturna de Neira también es maravillosa. Me encantó este pueblo, desde ya me declaro neirano por adopción. Su gente es amable y hospitalaria.

Banca.
Me siento feliz en Neira.

Cada 20 minutos sale buseta para la capital de Caldas. Y es que el municipio dentro de poco pasará a ser como un barrio de Manizales, solo que con ese ambiente pueblerino que a todos encanta.

El alcalde de Neira hasta el 2011 fue el señor Luis Gonzaga Correa García, quien repite cargo para este período hasta el 2023.  Del 2016 al 2019 el burgomaestre fue Marino Murillo Franco.

Acá habitan en total 28.000 neiranos, 14.000 en el pueblo y 14.000 en las veredas. 

Jueves 18 de Junio de 2009.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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