¿Oportunidades para los jóvenes?

Durante la reciente campaña electoral, casi todos los aspirantes a la presidencia ofrecían ‘mayores oportunidades para los jóvenes’.

¿Acaso los muchachos de hoy no tienen oportunidades?

Claro que sí las tienen, y muchas. Solo que no las valoran o son incapaces de aprovecharlas.

Lo que los estudiantes necesitan es mayor disciplina y una mejor educación. En el hogar es poco lo que aprenden en cuanto a esfuerzo y gusto por el trabajo. Sus papás ausentes llegan cansados del trabajo y no tienen tiempo para atenderlos.

Porque el imperativo es que a los jóvenes no les falte nada material ni sean humillados por sus pares con prendas de marca o celulares de última generación. Y tanto papá como mamá quieren realizarse profesionalmente.

Pepe Mujica.

La consigna para ambos padres deberá ser: si no está en condiciones de dedicar tiempo suficiente, no tenga hijos.

Menos mal muchos jóvenes de hoy no quieren compromisos como padres de familia, tienen claro que la abuela o la empleada no son quienes podrán inculcar valores, normas, o actitudes.

Hogar.
En el hogar la educación básica.

Mejor educación.

En el colegio, son escasos los maestros con vocación, la mayoría trabajan por un sueldo o solo esperan la jubilación.

Así que la educación falla no solo en el hogar sino en los colegios. Por eso los chicos, con miles de oportunidades no las aprovechan ni las valoran.

La vida, la salud, una buena visión, dos manos, poder hablar, la inteligencia, el Internet, los celulares, las redes sociales son oportunidades que les da la existencia pero que los jóvenes no aprecian.

Más allá de una educación teórica o memorística que todavía existe, la educación se debe centrar en enseñar a los estudiantes a descubrir sus habilidades, aquello que los apasionan y hacen bien, para que comiencen a trabajar duro por ser los mejores en ello.

No es que los jóvenes no quieran o sean perezosos. Más bien es que no les hemos brindado la educación adecuada desde la niñez. Porque como ambos papás trabajan para complacer todos sus gustos y muchos jóvenes fueron educados por abuelos o criadas, por eso ahora son depresivos, indisciplinados e incapaces de asumir retos.

Habilidades.
Habilidades blandas.

Un ejemplo.

Casi todos los jóvenes manejan a la perfección sus celulares. ¿Cuántas personas usan celular hoy? De todos los conectados, al menos un 50 % necesitan quien los asesores en algo: manejo de Internet, trucos para WhatsApp,  edición de fotos, tantos temas que cualquiera quisiera dominar.

Ese joven experto en tecnología podría colocarse una tabla en pecho y espalda que diga: ‘El Mago de los Celulares’. Basta que se dé a conocer por la calle ofreciendo el servicio de asesoría para comenzar un emprendimiento exitoso.

Por cada truco inicial  cobraría $4.000, dos guías: tres mil y de ahí en adelante dos mil, por cada truco.

Además, ese joven emprendedor que aprovecha sus oportunidades, podrá enriquecer sus conocimientos mirando videos en YouTube en donde enseñan miles de atajos y habilidades para manejar los teléfonos inteligentes.

Al año ya puede alquilar un local y contratar un ayudante, a los tres años tendrá con qué comprar el local y a los cinco años administrará varios puntos de servicio que atienden sus diez empleados. ¿Muy difícil? Claro que no.

Jaime Garzón.
Jaime Garzón.

Paso a paso y con esfuerzo.

Podrían darse muchos otros casos de cómo de manera relativamente fácil, por ejemplo una chica, podría iniciar una empresa de confecciones con la máquina de coser que hay en su casa, comenzando por hacer mejoras a las prendas, un servicio tan demandado en la actualidad.

En fin que las oportunidades para los jóvenes abundan. Lo que se requiere de ellos es: capacidad de logro, gusto por el trabajo, manejo del tiempo libre, deseo de superación, auto-control, entender que el dinero no se consigue de manera fácil y rápida, sino como es usual, luego de muchos esfuerzos, fracasos y nuevos intentos.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.