San Luis de Gaceno (Boyacá).

Al sur de Boyacá, como parte de la provincia de Neira y sobre el Piedemonte Llanero se levanta San Luis de Gaceno, municipio que rinde homenaje a San Luis Beltrán.

Lo de Gaceno rememora el término ancestral de ‘engacenarse’, en el sentido de perderse en las extensas llanuras orientales.

A pesar de tratarse de un municipio boyacense, en San Luis ya se ven  hombres a caballo con sombrero, poncho y cotizas, de piel dorada por el sol durante las arduas faenas ganaderas.

Mapa.
Municipio al sur de Boyacá.
Plaza.
Plaza principal.

Excelentes anfitriones.

De Guateque a ‘Puerta de Oro del Llano’ son 65 kilómetros de recorrido en un auto Sprint. Adelante van dos amigos que negocian con ganado y esperan hacer negocios en la feria que se realiza hoy en San Luis.

Muy entretenido el viaje escuchando al conductor quien habla con puro acento boyacense.

Y como es un muchacho inquieto intelectualmente, comedido y a quien le gustan las fotografías, no fue nada difícil pedirle que detuviera la marcha cuando pasábamos frente a un motivo digno de recordar. Qué suerte venir en compañía de ese joven.

Bosque.
Naturaleza abundante.
Embalse.
Embalse para hidroeléctrica.

Y sí que hay paisajes hermosos por esta vía, especialmente de naturaleza, pues es una carretera que transcurre por entre bosques aún sin explorar.

La humedad del sector hace que las plantas crezcan rápido y bastante coposas. Los ríos son torrentosos y se deslizan por entre rocas gigantes.

En ocasiones esas rocas están formadas por lajas sucesivas como las hojas de un libro. Y claro, abundan las cascadas y caídas de agua a bordo de la vía.

El río Somondoco y el Garagoa se unen para formar el Batá, que más adelante forma el embalse La Esmeralda que surte la hidroeléctrica de Chivor.

Carretera.
Vía plana cerca de San Luis.
Río.
Río borrascoso.

Muchas tonalidades de Verde.

Este corredor vial es de una belleza increíble; en el contorno todo es verde y abundante. Las cunetas o los muros de cemento, están cubiertos de musgo finito, como si se hubieran tapado con una manta color esmeralda.

La floresta es copiosa: begonias, bejucos, matas de hojas anchas, plantas trepadoras, aves de distintas especies, mariposas de terciopelo y, cerca de algunas viviendas árboles de cacao, el producto que más se cultiva en la zona. Hasta algunos nidos de gulungo vimos colgando de las ramas de los árboles.

En todo el viaje se pasa por entre 17 túneles con luz escasa, cada uno con su nombre a la entrada al socavón. Por dentro el ambiente es agreste y más bien oscuro, a pesar de unas pocas lámparas.

Los túneles construidos hacia 1.974, ninguno tiene cubierta interna, en casi todos se filtra el agua hasta el punto que, a veces el carro se moja más dentro del subterráneo que cuando se sale de él.

Oscuridad.
Túneles oscuros.
Santamaría.
Santamaría a la vista.

En el kilómetro 26 nos encontramos el embalse La Esmeralda, el que surte sus aguas a la hidroeléctrica de Chivor.

Cuando funciona, es posible pasar en Ferry el embalse y seguir hacia la hidroeléctrica y el municipio de Chivor.

En el kilómetro 27 se observa la entrada de 5 minutos hasta Macanal y en el 38 se aprecia a un lado de la vía El Rebosadero y las compuertas móviles que permiten vaciar el agua sobrante, cuando es necesario.

Santamaría limítrofe con San Luis, está a bordo de carretera en el kilómetro 45. Desde el pavimento se observan claramente la cubierta del coliseo y los árboles de la plaza.

Hoy el día está nubado y como es una zona de tanta humedad, la carretera conserva el asfalto en regular estado. Solo al final tres kilómetros antes de San Luis, es cuando se transita por pavimento en óptimas condiciones.

Ya por este sector abundan los pastizales y comienzan a verse hatos de ganado.

Iglesia y parque.

Lo primero que vemos antes de entrar a la plaza, es la iglesia levantada sobre la vía de llegada. Es una capilla sencilla, de espadaña plana contra la cual a esta hora de la mañana chocan los rayos del sol.

El parque principal, remodelado por la anterior administración municipal, quedó bonito, con bancas elaboradas en madera plástica capaces de soportar la humedad del ambiente.

Iglesia.
Templo parroquial.
Banca.
Plaza de San Luis.

San Luis es un pueblo plano, de calles generosas. Lo más agradable ahora es el espacio público, engalanado con cuatro banderas de colores, las mismas que ondean cuando yo no estoy listo con la cámara, porque apenas enfoco, se esfuma la brisa.

La calle más comercial es la principal, en donde está también el edificio de tres plantas de la Alcaldía Municipal.

Por esa calle se divisan muy bien los hermosos farallones de puntas caprichosas que sirven de telón natural al casco urbano.

Farallones.
Farallones cerca de San Luis.
Vaquero.
Estampa llanera.

San Luis queda cerca de la frontera con Casanare por lo que se le llama también ‘La Puerta del Llano’. De ahí las esculturas en chatarra que hay en el parque, de un arpa llanera y un jinete que soga en alto trata de enlazar al toro que va adelante.

La riqueza hídrica de San Luis de Caceno es notable, el río Lengupá pasa por un costado del casco urbano. Además existen balnearios en varias quebradas que son fascinantes atractivos de naturaleza para los visitantes.

Y una gran idea: haber construido el Coliseo a un lado del parque y frente a la tarima para actos públicos. De esa manera en tiempo de lluvia, los espectadores quedarían a salvo bajo la cubierta del coliseo.

Panorámica.
Río Lengupá. (Foto Alcaldía).
Arpa.
Arpa y parque.

Hospitalidad llanera.

Me extraña el silencio y cierta soledad que se ve ahora un sábado. Es que en fin de semana debería haber mayor actividad.

Sin embargo, cuando pasaba por la acera de un bar, donde había tres hombres departiendo, de pronto sentí que me llamaron y muy comedidos me invitaron a tomar una cerveza con ellos.

Uno de los contertulios pregunta: ‘Bueno, y cuál es su carro?’

Y le respondo, señalando la buseta de Valle de Tenza: ‘Esa amarilla que está ahí’. Qué risa.

La amabilidad de los sanluiseños también confirma que estamos cerca de los Llanos Orientales colombianos, donde la gente es hospitalaria y acogedora.

Qué maravilla, nunca me había sucedido algo sí. Tanto que le pedí a una chica que me tomara una foto en compañía de los amigos. Y luego con la chica al lado, también me tomaron otra ‘para darle celos a mi mujer’. Ja Ja.

Mis amigos me hablan de los destinos de naturaleza que posee el municipio. De una parte están las piscinas naturales que forma el río por la vereda El Cairo. Y la quebrada El Toro también forma albercas en roca semejantes a las del famoso río Caño Cristales.

Cerveza.
Sanluiseños amigables.
Chicharrón.
Chicharrón de Cuajada.

Ferias y fiestas.

En esta zona las fincas no son de dos o tres, sino de miles de hectáreas con ganado, razón por la cual se ven muchas camionetas de lujo. Circula bastante dinero en la región y casi todas las tierras se utilizan para ganado de ceba y leche.

El 1, 2 y 3 de julio se celebrarán en San Luis de Gaceno las Fiestas del Queso, pues también hay algunas procesadoras de lácteos.

El famoso Chicharrón de Cuajada, originario de Somondoco, también es una de las delicias de San Luis de Gaceno.

El siguiente video muestra las bellezas urbanas y naturales de San Luis de Gaceno:

Acá viven en total seis mil sanluiseños, dos mil en el pueblo y cuatro mil en los campos.

Alcaldes de San Luis de Gaceno han sido: 2016-2019 Milton Oswaldo Fernández Alfonso; 2020-2023 Juan Carlos Buitrago Salgado.

Fecha de la visita: Sábado 23 de abril de 2016.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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