Tame (Arauca).

En esta correría a través de la Vía Marginal de la Selva que une a Quito con Caracas, he dejado atrás el Casanare y me dirijo al siguiente destino: Tame, ya en el departamento de Arauca.

Busto.
Francisco de Paula Santander.

Después de las cuatro de la tarde estuve haciendo auto-stop a la salida de Hato Corozal y me recogió un señor de sombrero negro, con pinta de llanero, que viaja hasta Saravena en su Ranault 19. Y adivinen qué clase de música está escuchando mi amigo: claro, joropos y música típica del llano. Los llaneros valoran y preservan sus ritmos autóctonos.

Pavimento sin peajes.

El hombre es contratista de obras civiles y ganó un proyecto para pavimentar cuatro kilómetros en el departamento. Pero atérrense del costo de pavimentar cuatro mil metros, claro está, con todos los estudios, acometidas, instalaciones previas y demás: 12.300 millones de pesos. No sabía yo que una obra tan corta pudiera costar ese dineral. 

Este será un recorrido de 56 kilómetros durante una hora a través de la Vía Marginal de la Selva, que comienza en Hato Corozal y termina en Tame.

A las 5 de la tarde, en el kilómetro 20 atravesamos el puente en arco oxidado que atraviesa el río Casanare, el cual sirve de límite entre los departamentos de Casanare y Arauca.

Puente en arco.
Puente limítrofe.
Mapa.
Mapa del departamento.

Desde acá hasta Arauca son 220 kilómetros, a Saravena 110 y a Tame 35. Más adelante atravesamos otro puente oxidado y en arco que cruza el río Tame.

Mi conductor maneja rápido, pero es que no hay muchas curvas y en las pocas el Renault 19 hace gala de una estabilidad envidiable.

Por este tramo de la vía troncal no hay mucho tráfico y claro está, faltan peajes.

A las 5:30 llegamos a Tame, un pueblo grande, con pretenciones de ciudad, de calles amplias, casi todas con separador y abundante comercio en las vías centrales.

En el departamento de Arauca tanto la capital como Tame y Saravena tienen aeropuerto al cual todos los días llegan vuelos desde Bogotá y otras regiones. Entre el  Batallón y la Villa Olímpica, está el aeropuerto de Tame.

Bolívar y Santander.
Próceres de la independencia.

En el kilómetro 52 se pasa frente a las instalaciones del Batallón Rafael Navas Pardo.  En el 54 se ve al lado norte la escultura de los caballos y en el 55 la escultura de la leñadora en el centro de una glorieta. Así que a Tame no le faltan monumentos emblemáticos.

Campaña Libertadora.

Al llegar a Tame uno tiene la sensación de estar en otro país, como que Arauca se parece más a Venezuela que a Colombia.

Ya en el en el parque principal me sorprendió el monumento con el cual se conmemora el encuentro acá en Tame entre Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, el 12 de junio de 1.819, en los días previos a la Campaña Libertadora.

Saludo.
Saludo entre Bolívar y Santander.

Ahí se ve a los dos líderes dándose la mano en compañía de una mujer y varios de los llaneros que participaron en la gesta libertadora. En 1.819 en Tame se ubicaba el Cuartel General de la División de Vanguardia.

Santander había llegado de Venezuela con un ejército de más de dos mil hombres que afortunadamente encontraron comida y sitio de descanso en Tame. En pleno invierno, los hombres de Bolívar también sufrieron penurias antes de arribar a Tame, por los ríos crecidos, abundante pantano y escasos alimentos.

Con lanceros de los llanos de Venezuela y Colombia, Bolívar organizó los ejércitos que lucharon contra los españoles en las siguientes batallas de: Las Termópilas, Pantano de Vargas y Puente de Boyacá.

Para gloria de Tame, cuatro de esos lanceros eran tameños: Inocencio Chincá y Pablo Matute y los hermanos Saturnino y Bonifacio Gutiérrez.

Monumento.
Lanceros de los Llanos.

Iglesia y alcaldía.

La suerte es que en horas de la tarde hay sol favorable para fotografiar también la torre estilizada de la iglesia y la capilla colonial en honor de Nuestra Señora de la Asunción, que está a un lado del templo católico.

El diseño de la torre que corona la iglesia moderna es de buen gusto. Se aprecia muy bien la cruz encima de la estructura frontal. Por dentro las cerchas a la vista que sostienen la cubierta le quitan encanto al templo.

Fachada.
Hermosa fachada.
Templo.
Interior pobre.

También en el marco de la plaza de Tame se ubican las instalaciones del Colegio Oriental Femenino.

La alcaldía de tonos blanco y rojo también se halla en el  centro de la ciudad.

Muy animado el parque de Tame a esta hora de la tarde. Para mi gusto, encontré venta de conos de maquinita y una porción grande de patilla que me vino muy bien después del viaje de una hora en una tarde soleada.

Parque.
Parque principal de Tame.
Cultura.
Forum de la Cultura.

Frente al terminal de transportes de Tame, moderno y suficiente se ve el Centro Cultural Miguel Ángel Martín Salazar y la escultura muy bien lograda en honor de los indígenas Giraras, primeros habitantes del municipio. Vivían en caneyes rudimentarios y eran personas muy dadas a la guerra y las fiestas.

Para las celebraciones los Giraras preparaban bebidas embriagantes a base de yuca fermentada. Adornaban sus cabezas con penachos de plumas coloridas de pájaros. El rostro se lo pintaban con barniz encarnado y cubrían el cuerpo con guayucos hechos de hojas de árboles.

Así se ve al indígena en el centro de la glorieta, cargando en la espalda y los brazos el arco y las flechas.

Flechas.
Atuendo del indígena.

Kilómetro 49.

Al día siguiente abordo en la glorieta del indio la buseta urbana que va más allá del Batallón, para fotografiarme junto al registro 49.          

Fue tan amable el  conductor que anduvo 500 metros más allá de su ruta para que yo pudiera llegar hasta mi objetivo. Luego me esperó hasta cuando fotografié los caballos porque además pagué los otros $1.400 que vale el pasaje urbano.

Registro.
Kilómetro 49.
Edificio.
Alcaldía.

Alcaldes de Tame han sido: 2016-2019 Hernán Darío Camacho Sarmiento y hasta el 2023 es el señor Aníbal Mendoza Bohórquez.

Acá habitan en total 53.000 tameños.

Martes 20 de marzo de 2018

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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