Trinidad (Casanare).

En el kilómetro 39 de la carretera Marginal de la Selva, que une a Quito con Caracas pasando por Villavicencio y Yopal, llegamos a ‘La Nevera’, como se llama el cruce para Trinidad y San Luis de Palenque. El viaje de acá hasta Trinidad dura aproximadamente dos horas y media.  

Vaqueros.
Vaqueros en plena faena.
Estribo.
El dedo meñique agarra el estribo.

Paseo memorable.

Desde la primera ventana de la camioneta, cualquiera se extasía con los paisajes llaneros en los que se pierde la vista y el horizonte eriza la piel.

La ventaja en este viaje es que durante todo el recorrido el sol ha estado atrás y al iluminar el frente destaca las bellezas del llano: reses con su radiografía de costillas durante el verano, pájaros de plumas de coloridas, los árboles, que no son muchos, pero sí algunos de tallo y ramas amarillas poco comunes en el interior.

También abundan los nidos de pájaros elaborados con ramas cortas o los de gulungo en forma de jíquera. Y es que Trinidad es considerado con razón: ‘Paraíso de fauna y flora’.

Nido.
Nidos de pájaros.

Por las carreteras del Casanare casi no hay peajes porque claro, el tráfico de autos es poco. En cambio en el centro del país donde hay muchos vehículos, ubican casetas a corta distancia unas de otras.

Por esta carretera se puede llegar hasta Orocué, a orillas del río Meta, a través de una vía destapada.  Como estamos en época de verano los pastizales se resisten, secos y amarillos.

En las partidas para Orocué pasamos frente a la Virgen de los Dolores de Manare. En una vitrina se conserva la imagen virginal y en Paz de Ariporo se puede visitar la escultura original y el santuario más frecuentado por los devotos.

Imagen.
Virgen de Manare.

Pueblo religioso.

Los amigos de la cabina cuentan cómo la gente por acá es muy creyente en sus próceres y en la religión católica.

En los días de semana santa hay poco movimiento de pasajeros y algunas empresas no laboran jueves y viernes santo. Antiguamente era toda la semana cuando las empresas de transporte dejaban en libertad a los conductores, para que pudieran participar de las ceremonias litúrgicas.

Edificación.
Catedral en construcción.

A las cinco de la tarde pasamos por un costado de San Luis de Palenque, pero seguimos sin entrar al pueblo directo para Trinidad que, está a solo diez minutos.

Al llegar a Trinidad se respiran bocanadas de aire puro y cálido y se siente el abrazo de la llanura. En la plaza central las miradas se centran en el frontis de la alcaldía pintada de blanco y rojo, con banderas flameantes en lo alto de la fachada.

También decora la plaza el monumento a Ramón Nonato Pérez (Trinidad 1.778 – Soatá 1.819), el héroe de la Campaña Libertadora y líder de los lanceros que desde el Casanare acompañaron a Bolívar hasta la Batalla de Boyacá.

Lancero.
Homenaje a Ramón Nonato Pérez.
Frontis.
Iglesia católica.

La iglesia parroquial de estilo moderno, exhibe imágenes angelicales a la entrada.

Puente colgante.

A cinco minutos del pueblo aún presta servicio el Puente Colgante sobre el río Pauto.

No es gran cosa el viaducto, le hace falta una mano de pintura que lo proteja de la asfixiante maleza.

Puente.
Antiguo puente colgante.

Sentarse en uno de los bares del marco de la plaza a tomar cerveza mientras suenan vallenatos viejos, es un placer. En el parque no hay bancas sino butacas, pero algunos negocios del centro tienen mesas con sillas en el andén.

El sabor de las frutas.

En Trinidad provoca quedarse, tiene plaza amplia y ventilada y el ambiente es acogedor. En varios expendios ofrecen frutas, variadas en sabor y color.

Desde la habitación del hotel se puede ver el amanecer del llano y escuchar los alegres sonidos de las aves mañaneras.

También se divisa la cúpula de la Catedral que quedó comenzada y es el edificio más destacado del casco urbano.

Pájaros.
‘Paraíso de fauna y flora’.

A un lado de la iglesia venden qué delicia de sorbete de guanábana espesito y rico, servido en jarra que alcanza para tres vasos y medio.

Obras arquitectónicas.

Quien primero se levanta en Trinidad es la vendedora de jugo de naranja que tiene su puesto cerca a la Catedral, una iglesia monumental, de diseño moderno.

Hace poco inauguraron el Trinidad el Parque Lineal bordeando la vía que va a Bocas del río Pauto. Esculturas alusivas a las labores del llano, estación biosaludable y homenajes a los artisitas de la región hacen parte del decorado del nuevo espacio público.

Parque.
Nuevo parque lineal.
Alcaldía.
Sede administrativa.

Aprovechando la época de verano, en la última semana de febrero de cada año se organizan caravanas de vehículos 4 x 4 en lo que se ha llamado la aventura ‘Vamos p’al Pauto’.

Acá habitan en total 13.000 triniteños, 7.000 en el pueblo y 6.000 en las veredas.

Alcaldes de Trinidad han sido: 2008-2011 Elcy Esperanza Madrid Riaños; 2012-2015 Jesús Yonency Cuevas Amaya; 2016- 2019 Milber Edinson Pérez Ochoa y hasta el 2023 es el señor Jesús Nolberto Monroy Moreno.

Domingo 18 de marzo de 2018.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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