Viotá (Cundinamarca).

En la Provincia de Tequendama y a 85 kilómetros de Bogotá, se encuentra Viotá: ‘Capital Cafetera de Cundinamarca’.  

Viniendo de la capital del país, la ruta para dos horas de viaje sería por Soacha, Salto del Tequendama, El Colegio y Viotá.

Antes de llegar al destino, se pasa frente a la Sede Vacacional Las Delicias y Casino de sub-oficiales de la FAC.

Club.
Sede Vacacional de la FAC.
Bosques.
Pueblo enclavado en la montaña.

Este territorio, llamado por los aborígenes Muiscas: ‘Viuta’, con el significado de ‘tierra incrustada en las montañas’, ofrece a los turistas un clima cálido agradable, senderos en piedra y los valores propios de la Cultura Cafetera: hospitalidad, resiliencia y gusto por el trabajo honesto. 

Destino encantador.

Viotá es un pueblo casi plano, algunos sectores se ven como apeñuscados, pero bien. Quizá a las calles si les falta más espacio.

Aún se conservan construcciones tradicionales como la de los esposos Agudelo Quintero, una casona antigua en la mejor esquina de la plaza donde funciona la cafetería Colombianísima, y se exhiben fotos de pinturas rupestres labradas por aborígenes pre-hispánicos.

Casa.
Casa antigua.
Iglesia.
Fachada de la iglesia.

La iglesia parroquial tan agradable por fuera como por dentro, tiene una característica singular: atrás de la edificación crece un bosque variado y tupido donde podría construirse otro parque, con sendero verde y especies endémicas.

Una tarima permanente hace parte del amueblamiento urbano en el centro del pueblo.

Templo.
Templo con buena iluminación.
Frida.
Pintura de autor viotuno.

Mirador de la Cruz.

En moto taxi se puede subir al Alto de la Cruz desde donde se logra una vista completa del pueblo.

Un peñón gigante sirve de base a la cruz, para luego bajar un poco hasta la casa campesina desde la cual la vista es completamente despejada, sin ramas que obstaculicen la panorámica.

Piedra.
Alto de la Cruz.
Panorámica.
Hermosa panorámica.

Desde ese punto se aprecia no solo el pueblo, sino sus alrededores muy verdes, ahora en temporada de lluvias.

Al occidente, se ve patente la carretera que viene de Tocaima y se distinguen a lo lejos las encumbradas torres de la iglesia tocaimuna.

Balnearios y Fiestas.

Viotá tiene dos piscinas: una artificial cerca al coliseo, con palmeras esbeltas alrededor, y otra a pocas cuadras del parque: el charco Las Cascaditas surtido por el Río Lindo. Los bañistas acostumbran lanzarse al agua desde la roca cercana.

Clavadista.
Clavadista en el río.
Palmeras.
Vegetación cerca al coliseo.

La Cascada y tobogán natural La Ruidosa es otro atractivo de aguas cristalinas y frescas que surte el río Calandaima, con singular rodadero sobre lajas de piedras monumentales.

Durante años el agua ha moldeado la roca para que no cause daño a quienes se deslizan sobre ella antes de caer al charco.

A un lado de la cascada también se puede sumergir en el Pozo-Jacuzzi

Durante el mes de marzo de cada año se celebra en Viotá el Festival de la Cultura Cafetera, en mayo el Festival de la Piña y Feria Agro-Industrial y a finales de junio, el Reinado Departamental del Café y San Pedro.

Así que por fiestas no se varan los habitantes de viotunos.

Cartel.
Festival de la piña.

Acá habitan en total 13.000 viotunos, 4.000 en el pueblo y 9.000 en las veredas.

Alcaldes de Viotá han sido: 2012-2015; 2016-2019 Héctor Jorge Cante Acosta y hasta el 2023 es el señor Wilder Gómez Osorio.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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