Caicedo (Antioquia) 1/2

Sábado 17 de mayo de 2014

Entre ir a Salamina y Pácora o dar la vuelta al noroeste antioqueño, escogí esta última opción, pues desconozco el tramo de la carretera entre Caicedo y Urrao.

EM
Lugareños en la esquina del movimiento.

El pasaje hasta Caicedo cuesta $17.000 e hice el viaje en un bus Yutong, de los primeros que trajeron de la China, de regular calidad, según me cuenta el conductor.

A este en el que vamos, modelo 2010, ya hubo que cambiarle motor y caja.

Lo que sí trae muy buenos, son la amortiguación, el reloj digital a la vista de todos los pasajeros, lo mismo que el termómetro que indica la temperatura interna y permite graduar el aire acondicionado.

BCh
A mitad de camino en el bus de marca china.

A las 5:45 salimos del Terminal del Norte en Medellín.  Tremendo madrugón, pero quiero que me rinda el día, para estar buen tiempo en Caicedo y por la noche,  dormir en Urrao.

Qué rico: durante casi todo el viaje hasta Caicedo, se escuchó en el bus música de los años 60. Por ejemplo: Antes de encontrarte a ti,  de Lukas, la escuché extasiado, pues me recuerda esa época hermosa cuando trabajaba en Cali.

AL
Altar lateral dentro de la iglesia parroquial.

A partir de Santafé de Antioquia me pude sentar en la primera silla, con vista frontal y hacia atrás, gracias al retrovisor del conductor que también está alineado para que yo vea cómo sale el humo por el exhosto, a medida que se hunde el acelerador.

También tengo vista preferencial cuando atrás viene otro vehículo, o para ver el paisaje que hemos dejado, apenas el bus gira hacia la izquierda.

No, qué maravilla, nada más puedo pedir.

QPA
Quebrada con poca agua por el verano.

Cañadas muy profundas, vertientes por las que descienden pequeñas quebradas, casi secas ahora cuando, pocas lluvias han caído en las semanas recientes.

Al principio del ascenso, hasta el alto de Bella Vista, se ven muy pocas casas y la carretera es bastante sola.

Pero a partir del plano arriba, ahí sí abundan las viviendas con flores en el jardín y la fachada, gallinas con pollitos, vacas, cerdos, la moto de Jeison y la panorámica de Caicedo al frente, que aparece casi tan pronto como se empieza el descenso.

IP
Iglesia y plaza principal de Caicedo.

Me bajé en la plaza de Caicedo, algo pendiente pero bien presentada. Lo primero fue comer un pastel de pollo, muy rico en la Cafetería La Fuente.

Allí mismo dejé el morral para salir a tomar algunas fotos.

SR
Señora rezando dentro de la iglesia.

Primero el interior de la iglesia, donde una señora muy devota, rezaba las oraciones de su libro con las: ‘Visitas al Santísimo Sacramento’.

Era la única persona que estaba dentro del templo, pues el catequista que había estado reunido con unos adolescentes, ya salía de la ermita.

A continuación contraté un moto-taxista,  que me dejó a la entrada de una casa campesina, desde donde se puede subir a la manguita, para divisar el pueblo completo.

EV
Sitio para encender las veladoras.

Luego de silenciar los perros, la señora me facilitó un palo de escoba a manera de bastón.

Pero es tanto lo que hay que ascender, y se forzarían de qué manera mis rodillas, que no más empezando la cuesta, renuncié a ese propósito.

Otro moto-taxista me dejó de nuevo cerca del parque, en el bar ‘Miel y Café’, donde conversé con algunos lugareños.

La gente acá es muy querida y fácilmente se hace amistad con los caicedeños. Mis amigos cuentan que, este año hubo muy buena cosecha de café.

Lugareños esperando transporte.
Lugareños esperando transporte.

Y sí, en los últimos meses se han alternado las noches de lluvia y los días soleados. El precio fue el que no ayudó.

E incluso en Caicedo se ganaron el premio al ‘Mejor Café de Antioquia’, por el producto final que sacan algunos caficultores, con bastante valor agregado.

En el andén del parque, venden torticas de carne, parecidas a las que hacía mi mamá: aliñadas con cebolla de rama y comino. Muy ricas.

Desde ese punto: una explanada pequeña, que hace las veces de balcón-terraza, se divisa todo el centro del pueblo.

EB
Estadero donde guardan las bestias.

Acto seguido anduve por el ‘parqueadero’ para las bestias de los campesinos, que llegan los fines de semana a mercar.

A los caballos les encanta venir al pueblo, pues allí disponen de una manga donde  revolcarse para rascar sus lomos, apenas les quitan las monturas. Pero también porque, a manera de bienvenida, el cuidador les tiene preparada una exquisita melaza, que ellos devoran de una.

Solo cuando bajan al pueblo saborean esa delicia. Así que no hay como los domingos.

Caicedo es agradable, aunque no deja de ser un pueblo muy campesino. Abrió un día de sol muy bonito, qué bueno.

CD
Mantenimiento del calzado dominguero.

Aprovecho para tomar fotografías al señor que embetuna los zapatos, quien no ha parado de echar cepillo toda la mañana. Hay que mantener bien lustradas las botas domingueras.

También retrato niños ‘desconectados’, que hacen sonar una especie de papeletas, de fabricación china, me imagino. A casi todos se les nota lo avispados y picarones que son.

MP
El más pequeño es el líder de la gallada.

Hay uno, el de menos estatura y camisa amarilla, que se ve que es el cabecilla de la gallada. Qué carajito para si tiene dotes de líder. Todos están pendientes de sus indicaciones y es el que más conoce sobre cómo se hacer sonar más duro las papeletas.

Mientras tanto, algunos campesinos esperan en la esquina mejor ubicada de Caicedo, la chiva para regresar a las veredas.

En seguida reservo en Cootraur, mi puesto para viajar a la 12:30, en un taxi colectivo hasta Urrao, por $8.000.

A
Lugar donde se cuelgan los aperos de las bestias.

 

El alcalde de Caicedo hasta el 2019 es el señor Germán Darío Zapata Ferraro.

En este municipio viven en total 7.500 caidedeños, 1.500 en el centro urbano y seis mil en los campos.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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