Jambaló (Cauca).

Domingo 8 de abril de 2018

En los viajes a veces los inconvenientes resultan el día más inapropiado.

CP
Centro del pueblo.

Viajé toda la noche desde Medellín hasta Piendamó y de ahí una hora más hasta Silvia (Cauca).  En la salida para Jambaló estuve esperando transporte sin que pasara ningún bus, solo motos.

Recorrido en moto.

Después de 40 minutos de espera contraté a Jeisson para que me llevara en su moto marca Honda. Fue un viaje algo azaroso, pero encantador.

MB
A falta de bus, la moto.

El muchacho que conduce la moto no es el más experto, pero ya ve, supo sortear muy bien los puntos difíciles y lodazales lisos que hay cerca a Jambaló, por donde trabajan en la pavimentación de la vía.

En el camino es frecuente ver mujeres hilando mientras caminan, o cargando leña o llevando a espaldas al hijo menor.

Hoy domingo algunos maridos se ven amanecidos y hasta buscando pelea en medio de la borrachera.

MH
Madre con su hijo.

Tres niveles.

Llegué a Jambaló justo cuando tocaban las campanas de la iglesia con fachada agradable. Así que pude fotografiar al sacristán halando los rejos.

TP
Templo parroquial.

Jambaló es un pueblo como de tres pisos: arriba está el polideportivo y al lado el mercado muy concurrido hoy domingo; en la mitad: la iglesia y el parque principal, con muchas bancas y, en la parte baja: la Alcaldía y la mayoría de las residencias.

EC
Pueblo entre cordilleras. (Foto Ariel).

Subí al mercado donde se ofrecen productos variados y coloridos. Recorrí los pasillos admirando racimos de bananos, verduras, líos de cebollas, chontaduros pelados, pollo crudo, panela y también baratijas como cauchos para el cabello, ropa confeccionada en China, balones de cascos pintados y herramientas ordinarias.

PA
Mercado en la parte alta.
ND
Fruto no dulce.

El servicio de reparación de celulares, es tan demandado que la fila de clientes dá la vuelta.

Averigüé en el Hotel Florido por una cama para descansar una hora, pero no me la arrendaban a menor precio del que cobran por la noche completa.

En la casa cural menos: el cura más bien quiso que saliera pronto para cerrar la puerta.

Entonces descansé 30 minutos tirado en la acera más limpia que encontré en un barrio residencial, y ya ve, me sirvió la siesta.

ZR
Zona residencial.

El sol está bien picante, seguramente por la tarde va a llover.

Bajo al parque y en ‘la esquina de la calumnia’ converso con Ariel, un funcionario administrativo del Instituto Técnico. El hombre me compartió fotos del Alto de la Cruz hasta donde suben los personajes de la semana santa en vivo, que acá se celebra todos los años. La tradición es que cada familia cargue su cruz hasta ese mirador.

PC
Parque central.

Estuve tentado a contratar una moto para subir hasta la vereda Nueva Jerusalén, desde donde se ve muy bien todo el pueblo en horas de la mañana, pero con las fotos que me compartió Ariel, es suficiente.

Me dicen que en la vereda Caparrosa, en lo alto de la cordillera, también hay una cascada grande y copiosa.

A Piendamó y Popayán.

Los amigos de ‘la esquina de la calumnia’ me aseguraron que el bus subiría de la parte baja del pueblo, pero qué va, bajó de la parte alta, luego de recoger pasajeros en la galería.

Qué viaje tan agradable este, será inolvidable. Ahí recostado en la silla, sin tensionarme en los barriales, haciéndome el pesado para un poderoso bus Kodiak de motor vigoroso.

De pronto comenzó a llover pero más que todo a caer granizo. Qué emoción. Las gotas de agua fueron pocas, más bien las bolas blancas de hielo que tapizaron el piso.

En el equipo del bus sonó una canción nueva para mí que canta Uriel Henao y está de moda en estas tierras de Cauca y Nariño. Se titula: ‘El hijo de la coca’, no, qué fastidio…

SA
Sede administrativa.

Acá habitan en total 14.000 jambalueños, mil en el pueblo y 13.000 en las veredas.

La alcaldesa de Jambaló hasta el 2019 es la señora Flor Ilva Trochez Ramos.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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