Nocaima (Cundinamarca).

Lunes 24 de agosto de 2015

En la madrugada llegué directamente a Albán y Sasaima, en un bus procedente de Medellín, y luego me dirigí a Nocaima.

PV
Pueblo en medio de vegetación.

Mientras llega carro, le solicito asesoría para mi próxima correría a varios conductores que hay en este cruce hacia Nocaima, sobre la troncal que de Bogotá baja a Villeta. Nadie mejor que ellos para aconsejarme, son expertos.

Gracias a mis amigos, lo tengo claro: deberé ubicarme primero en Nocaima para, desde allí viajar a Nimaima, Vergara y Tobia y luego desde La Palma, desplazarme a La Peña, Yacopí y Caparrapí.

El ascenso desde la central hasta Nocaima cuesta solo $1.500, en busetas para siete pasajeros que se mantienen a la espera sobre la carretera central.

PCM
Parque y cancha mixta en Nocaima.

Al llegar a Nocaima, lo difícil fue encontrar hospedaje. Hay varios hoteles, pero solo uno tiene tanque de reserva y servicio de agua. Ha sido tan intenso el verano en estos días que las fuentes se han secado y ha habido racionamiento en casi todos los pueblos de Cundinamarca.

Al fin encontré pieza en un hotel arriba de la plaza, un hospedaje moderno,  que solo tiene habitaciones en el tercer piso. Tocó quedarme allí, en una habitación muy cómoda, con tres camas.

Antes de pagar los $25.000, exigí que me cambiaran las sábanas por unas blancas y limpias, y ahí sí pude hacer una siesta reconfortante. En el bus desde Medellín dormí bien, pero de todas maneras uno necesita otras dos horas de sueño al llegar.

MC
Molino rudimentario para exprimir caña.

Ya con pilas recargadas, salí a conocer el pueblo.

Nocaima es una localidad de plano inclinado, pero agradable. El parque está bien cuidado, y exhibe algunos molinos antiguos con los cuales se exprimía el jugo de la caña.

El atrio de la iglesia se extiende hacia el frente y en el costado occidental, formando terrazas con vista muy agradable sobre el centro del pueblo. Entre la iglesia y el parque, hay una cancha mixta y tarima permanente.

TP
Templo parroquial y casa cural.

A las tres de la tarde almuerzo con pollo en un asadero debajo de mi hotel. Parece que acá no hay moto taxi, pero un funcionario de la Administración me conectó con el conductor de la volqueta municipal.

Quiero ir al alto, por la salida para Vergara, pues desde allí, en horas vespertinas, se divisa muy bien el pueblo. Esta volqueta lleva agua hasta los tanques, así que de muy buena gana el chofer accedió a subirme al mirador.

VM
En volqueta hasta el mirador.

Qué recorrido corto tan agradable. Es increíble viajar en estos carros de cabina alta.

Mi amigo me cuenta que hace tres meses no llueve en Nocaima, por lo que a él le toca traer agua desde una fuente que hay abajo, y llenar los tanques que surten el pueblo.

Me bajé en la parte de arriba desde la cual se obtiene una bella panorámica de Nocaima. En esas me alcanzó un carro que va para Nimaima, el pueblo vecino que también quiero conocer.

ECC
Edificaciones sobre la calle principal.

A las seis de la tarde regresé de Nimaima. No, qué día este tan espectacular, cuatro pueblos nuevos, y bien saboreados. Para celebrarlo, una Ginger helada, deliciosa.

Todo me ha salido bien, fue un acierto haber avanzado esta mañana hasta Nocaima y conseguir una excelente habitación, fresca, amplia y nueva.

Compré agua, limones y salchichón para comer antes de dormir. Un baño y a escribir un poco para luego descansar hasta mañana.

SA
Sede de la Alcaldía en Nocaima.

Nocaima tiene en total ocho mil habitantes, de los cuales dos mil viven en la cabecera y seis mil en las veredas. El alcalde hasta el 2019 es el señor William Guilllermo Ospina Delgado.

Nocaima me dejó recuerdos gratos. No se me olvidarán las cosas tan bellas que vi acá.

Ojalá se repitan.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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