Nueva Venecia (Magdalena) 2 / 2.

En la primera publicación sobre Nueva Venecia (1/2), conocimos las dos opciones para llegar al pueblo palafítico: desde el Puente de Aguas Negras, cerca de Sitio Nuevo (Magdalena), o desde El Túnel o Mercado de Pescado cerca de Tasajera, sobre la troncal Caribe que une a Ciénaga con Barranquilla.

Fachadas.
Fachadas coloridas.
Valla.
Santuario natural.

Unas 300 casas.

Hoy navegaremos las ‘calles’ de este singular pueblo hídrico construido sobre la Ciénaga Grande de Santa Marta.

Acá en Nueva Venecia todos se conocen. El médico Hernán Fonseca la enfermera, los canoeros, la señora que vende parva, el de las hortalizas, etc.

A las tres de la tarde llegó  Rubén, un viajero español que de inmediato puso a volar su dron. Qué maravilla de aparato y qué  vistas tan bonitas se logran con esa cámara voladora.

Árbol.
Incluso haya árboles.
Pilotes.
Casa en construcción.

Las ‘calles’ hídricas se hacen evidentes y el número de casas se puede contabilizar. En todo el pueblo de palafitos son en total unas trescientas viviendas.  

En seguida salí con Rubén y con Kevin al mando empujando la canoa con su vara, a dar una vuelta por todo el pueblo. Fue genial el paseo, solo que la tarde no estuvo muy soleada, pero de todas maneras excelente el recorrido.

El Morro.
Ubicar a Nueva Venecia o El Morro.

Poco para hacer.

Dos cosas me impresionaron viendo la gente en sus casas:

1 – El poco aprovechamiento del tiempo libre, se ven hombres jóvenes y viejos sentados en la terraza, seguramente descansando después de una jornada de pesca desde la madrugada.

Pero otros podrían aprender a tocar un instrumento musical, componer canciones, diseñar una bicicleta de agua o artesanías en forma de barco.

Hace falta líderes que enseñen o la presencia de una Caja de Compensación Familiar que atienda las necesidades sociales de la comunidad.

Terraza.
Terraza-comedor.
Corredor.
Amplio corredor.

2 – A falta de ‘juegos de calle’, los televisores permanecen encendidos dentro de las casas de madera con los niños pegados de la pantalla mucho tiempo.

Sí se ven algunos hombres tejiendo chinchorros o puliendo varas para empujar las canoas pero son la excepción.

Hay una fábrica de canoas en fibra de vidrio y por ahí  vi también a un señor tallando una canoa de madera hecha a partir de un gran tronco. Pero en general la gente pasa mucho tiempo de manera inoficiosa.

Iglesia.
Templo católico.
Prendas.
Secadero de ropa.

También me impresiono la timidez de los niños, les cuesta levantar la mano para corresponder el saludo que yo les daba con el brazo. ¿Será que los han educado con mucha prevención frente a los turistas?

En una casa alejada del  centro tenían un pick up sonando a todo volumen, pero me encantó porque justo en ese momento sonaba la canción ‘Tu Cumpleaños’ de Diomédez Díaz.

Centro del pueblo.

En Nueva Venecia, como en cualquier pueblo de Colombia, el Centro de Salud, la iglesia y los escenarios deportivos se concentran en un sitio.

En la  cancha que regaló el futbolista Radamel Falcao García jugaban algunos niños. Se ve muy deteriorado el campo de fútbol y sus bases, como que en la construcción utilizaron materiales de baja calidad.

Salón.
Salón comunal.
Puente.
Puente que une el centro.

También anduvimos por el Colegio, recorrimos el sendero en madera y el puente por el cual se desplazaban los estudiantes cuando antes de la pandemia tenían clases presenciales que, apenas la semana entrante se van a reanudar.

Entonces volverán las barcas o canoas escolares cargadas de niños con uniformes, que transporta la alcaldía.

La Capilla la enfocamos con sol favorable, lo mismo que la otra iglesia cristiana y el centro de salud con la lancha-ambulancia al lado.

El firmamento que estuvo opaco durante todo el recorrido comenzó a ponerse gris y luego casi negro y con amenaza de lluvia. Así que a las 5:30 regresamos a casa.

Reflejos.
Reflejos al atardecer.
Nubes.
Densos nubarrones.

Fecha del viaje: 28 de noviembre de 2021.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.