Tauramena, Casanare

Viernes 26 de octubre de 2012. Al empezar los pocos kilómetros desde la troncal hasta el pueblo, la vía tiene separador, hasta cuando se llega a los inmensos tanques donde se almacena el petróleo crudo, en el Centro de Producción de Fluidos, CPF.  Luego viene un tramo en ascenso hasta el Terminal de Transportes, en las afueras del pueblo. Desde cuando se entra al casco urbano, se empiezan a ver los elefantes blancos construidos con las multimillonarias regalías petroleras, por cada alcalde, para inmortalizar su nombre, mediante edificaciones de ladrillo y cemento. Me refiero a la gran Plaza de Mercado, tan moderna como inutilizada, la Plaza de Ferias, vacía, y quién sabe cuántas otras obras inútiles habrá.

El alcalde de Tauramena hasta el 2015 es el señor Alexander Contreras Cárdenas.  Este municipio tiene en total 19.000 habitantes, de los cuales 9.000 viven en el casco urbano, y el resto: diez mil, habitan en las veredas.

Alcaldía de TauramenaDejé el morral en el guarda-equipajes del Terminal de Transportes, también muy moderno y más grande de lo que se requiere.   Subí a pié una parte del trayecto y, a mitad del camino me recogió una mujer taxista que iba para la plaza con otros pasajeros. Lo primero fue conocer la alcaldía y solicitar en la oficina de planeación, un plano del pueblo y alguna información turística, que no existe acá. Ésta dependencia tiene computadores nuevos y hasta una moderna impresora de planos.

Muchas personas de escasos recursos esperaban ser atendidas por una funcionaria. La Jefe de planeación, una arquitecta  formal, me contó que quienes estaban en la fila, eran aspirantes a una vivienda de las que va a construir el municipio. Pero a veces, me advirtió la arquitecta, se inscribe gente que no vive acá, sino que llegan atraídas por los planes de casas, así no tengan los siete años de permanencia en el Sisbén, que se exigen para concursar.

La jefe de planeación me recomendó el  Restaurante Mastranto de la Cra 11 4-37, a donde van a almorzar casi todos los contratistas de las petroleras. El parqueadero estaba lleno de camionetas 4 x 4, cuando pasé por el frente, luego de ir a otro restaurante: ‘Las Villas’, ubicado en la calle 5 9-15. Hasta allí me desplacé a pié, y valió la pena la caminada, pues el lomo de cerdo en salsa, por $6.000, estaba delicioso.

Almuerzo en Tauramena

Bueno, nada que veo las famosas teas flameantes, de las cuales me hablaron alguna vez.  Según me dicen, están algo retiradas del pueblo, justo en el Centro de Producción de Fluidos: CPF, que queda a la entrada de la troncal. Me imagino que no cualquiera podrá ingresar allí. Supe después que esas teas generan alrededor una onda de calor muy fuerte, por lo cual no es conveniente arrimarse a ellas, sino verlas desde lejos. Así que me quedaré con ganas de ver las tales teas.

Una de las empresas que maneja aquello del gas, es Equión, la empresa resultante de la fusión entre Ecopetrol Energía, con el 51%, y Talismán Colombia, con el 49% restante. Equión produce gas en Cusiana y Cupiagua, por acá cerca a Tauramena.

Para compensar, subí de nuevo a la plaza en donde me encontré otro árbol con su ‘matapalo’ abrazándola cual serpiente boa, hasta darle muerte. Allí estaba también un anciano: Florencio Vela, quien me dice que tiene 104 años, pero se me hace que es por exagerar, pues está aún vital.  Casi todas las casas del casco urbano de Tauramena son modernas, generalmente tienen techo de zinc y arbustos para dar sombra a la entrada. La cubierta del techo se ve bonita sobre todo cuando está mohoso y envejecido.

 

Don Florencio en el parque de Tauramena.

En Tauramena hay al menos dos parques importantes: el que queda frente a la iglesia, y el de al lado de la alcaldía. La iglesia moderna no tiene gracia, solo unas puertas en madera finísima, muy bien talladas y lo diferente es que: las dos torres del frontis, son pegadas, como aratas.

Bajo a pié en busca del Terminal de Transportes donde recuperaré el morral. Qué vaina que aquí tampoco haya moto-taxis, claro, la gente está en capacidad de pagar taxis. Pero estuve de buenas, porque a mitad de camino me recogió un taxista que va para el Venado. Incluso me orientó en mi camino perdido, pues por donde andaba no iba a llegar al Terminal. Esperó a que recogiera el equipaje, y por $3.000 me dejó en pocos minutos en la troncal, luego de parar para que tomara fotos a los tanques de almacenamiento de la entrada a Cusiana.

Mientras esperaba transporte, me puse a conversar con un paisa que vende piñas bajo el puente peatonal que hay en El Venado. Allí estaba también  su hijo pelando las piñas.

Venta de piñas

Me ubiqué frente a un resalto en donde cualquier carro podría detenerse fácilmente y recoger a este mochilero consumado. Y sí, al poco tiempo de estar echando dedo, se detuvo una moderna camioneta Volkswagen 4 x 4, conducida por un joven que trabaja para FEPCO, una empresa contratista de Ecopetrol. El hombre viene conduciendo desde hace 11 horas, pues salió muy temprano del Vichada. Y claro, ya necesitaba conversar con alguien que le hiciera compañía y lo escuchara con atención. Pues nadie mejor que yo para cumplir esa agradable misión.

Conversamos muy bueno, durante el recorrido de más de una hora entre El Venado y Monterrey. Por él supe cómo el departamento del Casanare, ha tenido cinco gobernadores en solo dos períodos, pues casi todos han sido suspendidos o destituidos por corrupción. Así, por más regalías que haya, ninguna región puede progresar.

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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