El Calvario (Meta).

El viaje desde Villavicencio hasta El Calvario lo hice en una potente camioneta Ford del año 1.994, semejante a la de ‘Los Magníficos’, con tan buena suspensión que en los huecos, la carrocería no brinca sino que se mece como los brazos maternales que cargan un bebé.

Buen Carro, buena gente.

Son 80 kilómetros de recorrido por una carretera destapada pero firme. Se trata de una vía con decenas de años que en un comienzo fue el único camino entre Bogotá y los Llanos Orientales.

En Guayabetal la vía que atraviesa el casco urbano es de doble sentido. Ahí es el punto preciso para esperar transporte hacia El Calvario.  

Panorámica.
Desde el mirador.
Virgen.
Mirador de la Virgen.

Carlos Mauricio Gutiérrez Jara, mi compañero de silla enseña arpa, cuatro y maracas en el colegio de secundaria de El Calvario y compuso el himno de ese municipio cuyas estrofas canta de memoria:

‘La llanura está postrada ante tu trono de nieve,

bella población del Meta grabada en alto relieve’.

Frontis.
Iglesia parroquial.

Carretera sola y bella.

A partir de Guayabetal se gasta una hora en ascenso hasta el Alto de Sobretana y una hora más, bajando del Alto hasta El Calvario. Más arriba de Sobretana se divisa el Alto del Tigre donde se ubican las antenas repetidoras de la televisión. Esas cumbres marcan el límite entre los departamentos de Meta y Cundinamarca.

La de El Calvario es una de las carreteras mejor conservadas y más bellas de las que he transitado. Rodeada de bosque virgen, con muy pocas viviendas dado que fue la ruta de la guerrilla de las Farc. Por acá subían a las personas que secuestraban en Villavicencio para llevarlas hasta la zona de distensión.

Debido al poco tráfico que circula por acá, la vía se conserva intacta, con mucha vegetación a lado y lado: helechos de hojas largas y delgadas, a veces musgo fresco cubriendo el talud, cascadas que bajan cantando de lo alto por surcos con piedras redondas, lamosas y coloridas.

Carretera.
Hermosa carretera.
Quebrada.
Arroyos cristalinos.

La mala noticia es que como en toda esta zona de la cordillera oriental hay muchos cultivos de fríjol, los campesinos con frecuencia cortan árboles jóvenes del monte, de hasta tres metros de alto, para utilizar las varas como tutores de las enredaderas. De esa manera poco a poco están acabando con el bosque virgen del sector. Y las corporaciones de ambiente pocas alternativas le ofrecen a los cultivadores.

Pueblo.
Se ve el pueblo.
Calle.
Calle central.

‘Ya vamos llegando…’.

Desde mucho antes de llegar al casco urbano se divisa a lo lejos y por detrás, la panorámica de El Calvario. También se distinguen las paredes altas  por entre las cuales baja la quebrada Santa Bárbara que más abajo se llamará río Guatiquía. Esa quebrada y río se forma por la confluencia de los arroyos San Juanito, El Calvario y San Francisco.

En un interesante video con dron, ‘Federico Kircher ‘El Explorador’, nos muestra el recorrido del Guatiquía, desde su paso por Villavicencio hasta el nacimiento en la laguna de Chingaza.

¿Otro nombre?

A media tarde llegamos a El Calvario en una tarde soleada ideal para tomar fotos del casco urbano. Así que de una anduve las calles empinadas del pueblo y llegué hasta el mirador de la Virgen, para aprovechar la luz diurna.

Barrios.
Barrio aislado.

Mi impresión de este pueblo  es muy favorable, mejor de lo que imaginaba cuando en un intento por venir hace unos meses, había prescindido de la visita.

La verdad, no sé por qué tenía pereza de venir hasta El Calvario, pero ya ve, esta población es bella, parece un pesebre de distintos niveles, muy agradable y de gente cálida.

A propósito yo propondría cambiar el nombre de este municipio por algo más evocador y positivo.

El apelativo que le dio Juan Bautista Arnaud, sacerdote monfortiano fundador de la localidad, no provoca venir a conocerla. Tormento, martirio, tortura, suplicio, padecimiento, son sinónimos de ‘calvario’.

Qué tal nombres más sonoros como: Atalaya de las Aves, Meta-fresco, Airelibre, Llano arriba, Esperanza… A usted, amigo calvariuno ¿cuál se le ocurre?.

Templo.
Interior de la iglesia.
Balcones.
Hermosas fachadas.
Coliseo.
Coliseo Municipal.

La de hoy 30 de abril, es una fecha memorable para mí: hace quince años trabajé por última vez y al día siguiente comencé a disfrutar de la etapa más feliz de mi vida: la de jubilado y viajero.

Alcaldía.
Sede Administrativa.

Alcaldes de El Calvario han sido: 2016-2019 Jeasson Julián Velásquez Molano y hasta el 2023 es el señor Wilson Antonio Alférez Parrado.

Acá habitan en total 2.200 calvariunos, 700 en el pueblo y 1.500 en las veredas. 

Martes 30 de abril de 2019

Germán Vallejo

En este Blog publico relatos de mis viajes por Colombia y Antioquia. Desde el 2004 he realizado viajes, casi siempre solo, con pocos recursos y en transporte público. Estoy convencido que en un día soleado todo se ve más bonito, por lo que prefiero viajarenverano. Bienvenidos.

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